
La viuda del escritor explicó que trabaja
con el investigador cubano Enrico Mario Santí.
Agencias
30 de junio de 2006
Miriam
Gómez, viuda del escritor Guillermo Cabrera
Infante, anunció que prepara una edición
póstuma de obras del escritor, fallecido
en Londres el 21 de febrero de 2005, a los 75
años, informó EFE.
Gómez
explicó que trabaja con el investigador
cubano Enrico Mario Santí, quien llegó
este jueves a Londres desde Estados Unidos, y
que revisarán juntos próximamente
los papeles que dejó el autor de Tres tristes
tigres.
Santí
se ocupó de la preparación de los
cuentos del escritor que se publicaron en México
bajo el título de Infantería.
"Él
trabajó mucho con Guillermo (…) Vamos a
empezar ahora. He estado muy afectada por lo de
mi marido. Le mataron en el hospital", dijo
Gómez.
"Yo
organizaba siempre con Guillermo sus trabajos.
Él escribía según le daba
la gana, pero lo hacía todos los días,
con música cubana a todo meter como fondo.
Él decía que la música era
la gran creación cubana. Guillermo fue
amigo de los grandes músicos de Cuba y
de todos los músicos viejos en el exilio",
agregó.
La
viuda de Cabrera Infante dijo que guardó
los papeles del escritor en la caja fuerte de
un banco para evitar accidentes, como las goteras
que ha tenido en su casa londinense de Gloucester
Road y que han tardado meses en arreglarlas.
Gómez
anunció que las tres novelas inéditas
de Cabrera Infante se publicarán en España,
siguiendo un orden cronológico: primero
La ninfa inconstante, luego Cuerpos divinos y
finalmente El mapa inconstante.
Todas
se desarrollan en La Habana, las dos primeras
antes y la tercera después de la revolución.
También
se editará próximamente La ciudad
perdida, que fue primero un guión de cine,
con el que debutó como director Andy García,
pero al que se ha dado forma de novela.
Homenaje
a Cabrera Infante en Londres
Gómez
dijo estar emocionada con el homenaje que se hizo
el jueves a Cabrera Infante en el Instituto Cervantes
de Londres, en el que participaron el escritor
peruano Fernando Iwasaki y el español Iñigo
García Ureta.
García
Ureta, que tradujo al español la obra Holy
Smoke (Puro humo), de Cabrera Infante, contó
al público anécdotas sobre su colaboración
con el autor en la traducción de ese libro.
Iwasaki,
que conoció también al autor de
La Habana para un infante difunto, dijo que lo
había adoptado como modelo por su profundo
sentido del humor, sus juegos de lenguaje, que
no son simples piruetas verbales sino profundos
"juegos de pensamiento", así
como su gran ironía.
"Veintiún
años después de salir del Perú,
he podido completar la parte de la lectura de
Guillermo que me faltaba y comprender la extraterritorialidad
(de su condición de escritor)", dijo
Iwasaki, quien reside actualmente en Sevilla.
El
escritor peruano centró su exposición
en la traducción que hizo Cabrera Infante
de Dublineses, de James Joyce, también
en Vista del amanecer en el trópico y en
O.
Según
Iwasaki, igual que existe un Dublín de
Joyce, hay una Habana de Cabrera Infante, cuyo
"esplendor" reconoce el escritor en
todas las ciudades del mundo.
Explicó
que Vista del amanecer en el trópico es
un libro único en su género, al
menos en la literatura latinoamericana, por cuanto
es la obra de un escritor que "mira la historia
(de Cuba) con los ojos de la literatura".
"Debería
haber un equivalente en Argentina, en México,
en el Perú", dijo Iwasaki y lo comparó
con la Breve historia de Inglaterra, de Gilbert
K. Chesterton y Momentos estelares de la historia
de la humanidad, de Stefan Zweig.
Iwasaki
recomendó O, un libro que es ficción,
ensayo, crónica de literatura y algo de
memoria, a quienes han leído Travesuras
de la niña mala, de Mario Vargas Llosa,
por su "visión extraordinaria y espléndida
del 'swinging London'", un Londres "con
fondo de maracas", expresó.