
EFE
LA HABANA
El cubano Ortelio Santa María García
con 2.16 metros (7 pies 1 pulgada) de estatura,
uno de los más altos de la isla, confiesa
que el tamaño le ''limita bastante'', pero
también le ``ha abierto otras puertas''.
A
sus 38 años, Ortelio define su situación
con una frase muy popular entre los cubanos: ''no
es fácil'' y señala que ''no puedo
hacer las cosas que otro haría con tranquilidad''
en una entrevista que publicó ayer el diario
oficial Juventud Rebelde.
``No
puedo salir al portal de mi casa cuando cae la
noche y estar mucho rato mirando los carros pasar.
Tampoco puedo sentarme en el parque, solo, a olvidarme
de la amargura que a veces uno siente, sin que
nadie se de cuenta que existo. No puedo porque
enseguida empiezan a mirarme, me gritan algo o
cuchichean, pensando que no me doy cuenta''.
Dice
que ha descubierto que ''a uno lo respetan por
cómo es y que no hace falta la violencia.
Pero al comienzo, entenderlo me costó trabajo''
y cuenta que muchas veces reaccionó con
''el puño'' ante burlas sobre su estatura.
Recuerda
que a los 16 años ya medía 2.1 metros
(6 pies 10.5 pulgadas) y comenzaba a confrontar
uno de sus mayores problemas, no encontrar con
facilidad zapatos de su talla, en la actualidad
calza el número 53.5.
Entonces
``cada vez que intentaba ponerme el once y medio
(46.5 de zapatos) veía las estrellas. Nadie
puede adaptarse a unos zapatos ajustados: esas
punzadas nunca mueren y yo tengo los dedos engarrotados
de tanto calzado estrecho que he tenido que ponerme''.
Santa
María, quien padecía de gigantismo
y en 1982 fue operado del tumor que le producía
esa enfermedad, es graduado de licenciatura en
Cultura Física y profesor de balonmano
de la Escuela Superior Idelfonso Ríos Piedras
de la provincia de Ciego de Avila.