
«Nunca
me sentí más cubano que ahora»
Por
Encuentro en la Red
En medio de su agitada agenda profesional, Paquito
D'Rivera le busca tiempo al tiempo para satisfacer
la curiosidad de sus fans en varias partes del
mundo. Los temas son diversos: el jazz, sus relaciones
con Irakere, el futuro de Cuba y su creación
literaria.
Con
un aguzado sentido del humor, el Paq-Man —como
se autodefine— abre su laptop en medio de un vuelo
a Suiza y pasa a responder las que él considera
"preguntas muy interesantes, de lectores
sumamente claros e inteligentes".
¿Cuáles
fueron las causas reales de su alejamiento de
Irakere? ¿Qué recuerdos le trae
cuando escucha el tema 'Almendra'? ¿Cree
que habrá alguna posibilidad de que se
reúna Irakere con los músicos originales?
¿Cuál es su punto de vista con respecto
a la timba cubana? (Eder Jesse Goytizolo Fuentes,
Lima, Perú)
Yo
le estaré eternamente agradecido a Chucho
Valdés por haberme sacado del hoyo en que
me habían metido los del Ministerio de
Cultura y traerme como subdirector de Irakere.
En prueba de gratitud, años más
tarde quise pagar esa deuda y logré producir,
con el éxito por todos conocido, el primer
disco de su padre Bebo, después de 34 años
fuera de los estudios de grabación.
Por
razones obvias, Chucho jamás ha podido
reconocer públicamente mi gestión,
de la misma forma que nunca ha explicado cómo
es posible que dirigiendo un festival de jazz
en Cuba, su propio padre nunca se haya presentado
en dicho evento.
Mi
alejamiento de Irakere sucedió básicamente
porque yo me asilé en España y más
tarde en Nueva York, en 1980; pero tarde o temprano
algo así sucedería, ya que mi carrera
como solista me estaba llamando hacía ratón
y queso. En cuanto a una reunión de los
miembros originales de Irakere, sería algo
lindo, que sucederá solamente en Cuba con
la caída de la dictadura que ya nos dura
la bicoca de 44 años.
El
tema Almendra es uno de mis danzones favoritos,
y la verdad es que si lo grabé, hace ya
tanto tiempo que no recuerdo del arreglo; pero
si es de Chucho, tiene que ser bueno (como los
productos Goya).
La
timba es un género que, como el be-bop
y cualquier otro género musical, surgió
y fue creciendo poco a poco. A mí me encanta,
pues es un estilo que contiene elementos del rock,
el jazz y la música afrocubana. ¡Y
le mueve los entomiñones hasta a un muerto!
¿Cómo
era su relación con Chucho Valdés?
¿Conversaron sobre su deseo de exiliarse?
¿Cómo lo considera ahora a la luz
del tiempo? (Larry Iperkinss, Miami)
Mi
relación con Chucho pudiera ser mucho mejor,
si él no se acercara cada vez más
al régimen, como hace. No lo culpo y me
apena que con tanto talento, dependa tanto y se
deje utilizar como símbolo de una dictadura
tan antiartística.
En
ese sistema, saber es tan malo como hacer; y sobre
todo saber y no denunciar, así que nunca
le dije nada de mis intenciones de "desertar"
(¡qué palabrita más castrense!),
ni a él ni a ninguno de mis compañeros,
con excepción de uno solo, que por supuesto,
tampoco voy a decir su nombre.
Quisiera
decirle que los cubanos estamos orgullosos de
usted. ¿Cómo es ahora su relación
con Chucho Valdés y si fuera posible que
usted, él y Arturo Sandoval hagan algo
juntos? (Rodolfo Berrillo, Santo Domingo)
Evidentemente,
una reunión de Irakere sería algo
de sumo interés en muchas partes del mundo;
pero hay que hacer el concierto inaugural en Cuba,
y eso, por el momento no es posible.
¿Cuál
fue su papel en el virtuosismo de los metales
de Irakere? (Miguel López, Nueva Jersey)
Aunque
no hay duda del positivo y tremendo impacto de
Irakere en el jazz y en la música latina
en todo el mundo, también se cometieron
muchos excesos, principalmente debido al concepto
bélico-deportivo que reinaba en toda la
cultura revolucionaria.
A
veces, en demasiadas ocasiones, se tocaba suma
e innecesariamente fuerte (yo odio el volumen
excesivo, y esa fue mi lucha en Irakere desde
el primero hasta el último día).
Los músicos cubanos de aquella época
(y muchos de ahora también) no tocaban
"con", sino "contra" otros
músicos, tratando de "apretar"
a fulano o a mengano tocando muy rápido,
agudo y fuerte (¡y feo muchas veces!).
La
cosa era "poner el nombre de Cuba muy en
alto", y eso quería decir dejar a
todos con la boca abierta. Eso funciona muy bien
como factor sorpresa, pero después de un
par de números, es como el dulce de leche,
que la primera cucharada está bien, pero
después empalaga y quieres poner a Miles
Davis, a María Teresa Vera o el Claro de
Luna de Debussy.
¿Bajo
qué condiciones contempla la hipótesis
de visitar Cuba? ¿Tiene en cartera algún
nuevo libro? ¿Cuál y acerca de qué
tema? (Miguel Antonio, Portugal)
Muy
sencillo: para poder "visitar" mi propio
país, los comunistas me exigen comprar
(carísimo) un pasaporte cubano que me serviría
para un solo viaje. Si al fin me aprueban la entrada,
entonces, en ese pasaporte cubano estampan (si
es que tienen tinta) una visa cubana. Si algo
pasa estando allí, como es un país
regido por leyes "revolucionarias",
o sea, hechas a la medida y ocasión, también
me pueden negar la salida hasta nuevo aviso. Pero,
fundamentalmente, es que yo no le pido permiso
a nadie para entrar en mi propia casa. Aceptarlo,
con el flaco argumento de la familia, es inmoral
y humillante.
Estoy
escribiendo un nuevo libro que tentativamente
se llama Paisajes y Retratos, sobre lugares y
gente que he conocido en mis años de viajar
por el mundo. Ya tengo "retratos" muy
graciosos de Lionel Hampton, Bola de Nieve, Fernando
Mulens, Juana Bacallao, Dizzy Gillespie, y uno
fenomenal de Virgilio Vixama, un negro viejo y
sabio que tocaba el saxofón barítono
con el Benny Moré.
Ante
todo, mi admiración y respeto por un músico
que es capaz de salvar mis malos días,
sólo con escucharle… ¿Sería
posible, o acaso está en su pensamiento,
una gira con músicos cubanos de su generación
de fuera y dentro de la Isla? ¿O es una
utopía? (Manuel Luz Pérez, Barcelona,
España)
Hace
unos meses, en celebración de mis 50 años
de carrera, el empresario madrileño José
Luis Rupérez organizó una girita
española donde trajo desde Cuba, París
y Finlandia a los integrantes de mi primer grupo
musical, Los Chicos del Jazz. Según cuenta
el empresario, sacar a la gente de Cuba (tres
de ellos) fue una verdadera pesadilla, como es
todo lo que viene de allá.
Desgraciadamente,
los mejores representantes de la dictadura castrista
son los deportistas y músicos cubanos,
a quienes en caso de apuro siempre les queda el
subterfugio de un alegado y sospechoso apoliticismo.
El trabajo con ellos es complicado y siempre estás
arriesgándote a que la Embajada, Inmigración,
Cultura o la Seguridad hagan alguna de las suyas.
Ya
he coqueteado con eso alguna que otra vez, y aunque
la sangre nunca llegó al río, siempre
pasa algo. Si ya esperamos lo mucho, ¿por
qué no esperar a que cuelguen al loco del
dedo de Martí en el Parque Central para
organizar la gran rumba final por toda la compañía?
Además
de 'Mi vida saxual', libro que puede considerarse
de memorias, escribes narrativa. ¿A qué
se debe el paso del Paquito músico al Paquito
narrador? (Amir Valle, La Habana)
Amir:
¡Apretaste con ese libro de las jineteras!…
Estuve en España hace poco, pero por alguna
razón no lo traje, o no lo vi, o algo.
Pero tengo el manuscrito aquel, que estuve a punto
de mandárselo a Isabel Pisano, aquella
mujer que escribió Yo, Puta, y ni una palabra
mencionó de "nuestras cultas jineteras",
como dijo cierta vez el atorrante en jefe. Pero
como me acordé de aquello de que "no
hay peor ciego que el que no quiere leer",
preferí guardármelo en mi librero.
En
cuanto a mi narrativa, me gustó siempre
hacerlo, desde niño, y lo retomé
casi enseguida que llegué acá, escribiendo
básicamente artículos para periódicos
y revistas, en inglés y español.
Hasta me gané un premio nacional de periodismo
en el año 2002, con un artículo
que titulé "Un Premio Nobel para la
Mona Chita", que, paradójicamente,
habla mal de los premios. Ahora tradujeron Mi
Vida Saxual al inglés, y otro tanto harán
próximamente con ¡Oh, La Habana!
Espero que te vaya muy bien con tus "jineteras"
(de todas formas mándale una copia a la
cieguita "Oichi" Pisano).
Soy
un cubano radicado en España. Acabo de
leer su libro 'Mi vida saxual'. No sabe cuánto
me he divertido leyéndolo, pues es, entre
otras cosas, un libro divertido; amén de
un testimonio en primera persona sobre esa tragedia
que llevamos padeciendo hace ya demasiado tiempo.
Incluso en sus aspectos más trágicos
sabe usted desdramatizar el fenómeno haciéndolo
funcionar como válvula de escape, algo
que nos ha caracterizado como grupo humano a los
cubanos… (Rafael A. Pantoja Lemus, Madrid)
Gracias,
me alegro que te hayas divertido con Mi Vida Saxual.
Mi padre, junto con la música, me inculcó
también el amor por la literatura. Desde
niño leo y escribo, y mi segundo libro
es una novela muy divertida también. Se
llama ¡Oh, La Habana!, como aquella rumba
famosa, y está basada en personajes reales
que conocí alrededor de la oficinita de
importación de artículos musicales
que tenía mi viejo en Virtudes y Prado.
Publicada
por MT Editores en Barcelona, la novela tiene
como protagonista principal la otrora radiante
vida artística de La Habana, y vas a encontrar
personajes como Cachao, Lecuona, Paul Robeson,
Pérez Prado, Hemingway, Tommy Dorsey, Desi
Arnaz, Celia Cruz, ¡y hasta Superman!
Qué
bueno por este medio saber de usted. ¿Dónde
consigo sus libros en este lado del mundo? (Alfredo
Brito, Morelia)
Alfredito
"Quijá", uno de mis amigos favoritos.
Gran clarinetista, y un jodedor del cara'. Estuvimos
juntos por casi tres años en la banda del
Estado Mayor haciendo el Servicio Militar Obligatorio.
Tú siempre fuiste un suicida de la lengua,
Alfredobiri; no sé cómo te atrevías
a decir aquellas cosas tan tremendas y salir ileso.
Se
habla de sacar Mi Vida Saxual en México,
pero no sé aún cuándo. Lo
mejor que puedes hacer (ya que a mí se
me acabaron todos los que tenía) es llamar
a Eida del Risco, a la librería Lectorum
de Nueva York: 212- 9657335. Ellos te lo mandan.
Vas a reírte mucho recordando las bromas
pesadas que hacíamos en la banda. Hace
unos meses logré sacar al Pato Bobo y nos
pasamos como 10 días juntos en España.
Te manda saludos, y Amadito el flaco también.
Si lo vieras, ahora parece un mosquito viejo.
¿Se
puede considerar el jazz como una expresión
musical universal, en cuanto es posible encontrar
músicos de casi cualquier parte del planeta
que lo cultivan, y fusiones tan buenas como el
jazz latino o el bosanova? ¿O sólo
es el resultado de una colonización cultural
como se da con muchas otras expresiones artísticas
que tienen el apoyo de las grandes compañías
de medios? (Omar Cepero Martínez, Santiago
de Chile)
El
jazz es, por derecho propio, el idioma musical
universal por excelencia. Esto, en gran parte,
se debe a que es el producto de una tierra multinacional
y multicultural como Estados Unidos de América.
El caso indiscutible de otras expresiones artísticas
que tienen el apoyo de las grandes compañías
de medios no se aplica en forma alguna al jazz,
que ha sido y es aún tan incomprendido
y menospreciado hasta en su país de origen.
¿Sabe
cómo termina con un millón de dólares
un músico de jazz? Pues empezando con dos.
Si sabré yo los horrores que hemos pasado
los que hemos querido ser jazzistas en los países
comunistas. "Música
imperialista"
le llamaban los ñángaras. Y ni hablar
del pelotudo de Hitler, que hasta ordenó
"racionar" y limitar el uso de la síncopa.
¡Menos mal que esa sarna de comunismo no
cuajó en tu tierra chilena!
Lo
que me anima a escribir es que hace muchos años
yo pasaba cerca de su casa, que quedaba cerca
del cine Cándido, porque para ir a Ciudad
Libertad, escuela donde estudié, tenía
que hacerlo. Recuerdo que un montón de
veces me detuve frente al portal para verle ensayar.
Un abrazo grande… (Olivio Francisco Espinosa Ruiz,
Buenos Aires)
Madre
mía, estamos regados por todo el mundo.
Yo también estudié en la secundaria
José Antonio Saco, de Ciudad Libertad,
y celebré mis cincuenta años de
carrera con la Sinfónica en el hermosísimo
Teatro Colón de Buenos Aires. A mí
me gusta mucho esa ciudad (Buenos Aires, no Libertad),
donde tengo tantos amigos. Pasear por la calle
Corrientes es como regresar a mi niñez,
por las películas de Libertad Lamarque
y Hugo del Carril.
Desearía
saber cuándo viene a España y a
Tarragona. Así podré verle, soy
cubano y admirador de su talento y música.
(Lázaro Valledor, Tarragona)
Alrededor
del 28 de julio (en un par de meses) estaré
haciendo dos conciertos en la zona de Figueras,
Cadaqués, el pueblo de Salvador Dalí,
que creo es cerca de Barcelona. Una presentación
será a dúo con mi extraordinario
pianista israelí Alon Yavnai, y el otro
con orquesta de cámara, donde se estrenará
mi pieza Fantasías Messienicas, para clarinete
solista, trío de jazz y orquesta. Mi esposa,
la soprano puertorriqueña Brenda Feliciano,
cantará las bellísimas Canciones
Negras, de Xavier Montsalvage.
Sólo
quiero agradecerle el tamaño que ha logrado,
porque sin saberlo del todo, también su
imagen acrecienta la posibilidad de lo posible.
Gracias. (Eduardo León de la Hoz, Nueva
York)
Uno
de los hombres más útiles y sabios
de todos los tiempos ha sido sin duda el profesor
Shinichi Suzuki, violinista, educador y creador
del innovador y sorprendente método que
lleva su nombre, y que desarrolla exitosamente
las aptitudes musicales e intelectuales de cualquier
niño, casi desde la cuna misma.
Uno
mismo tiene que educarse y comprender los beneficios
que emanan de la grandeza de otros —enseña
el profesor Suzuki—. Pues solamente si podemos
digerir este concepto, seremos capaces de disfrutar
y aprovechar plenamente el estar cerca de personas
valiosas. Nunca pierda su humildad, pues la vanidad
empaña el poder de percibir la verdad y
la grandeza, que poco tienen que ver con dinero,
fama o riquezas materiales.
Por
mi parte, creo, realmente, que el ego es, como
los taxistas, los guagüeros y los tenores
de zarzuela, un mal necesario, sólo que
es preciso aprender a controlarlo con dosis periódicas
de humildad, respeto mutuo y discreción.
De otra forma se pierde objetividad y se corre
el riesgo de convertirse uno en un pesa'o absoluto
(no relativo). Como aquel cretino que pidió
nada menos que tratamiento estelar y "cerrar
el show" ¡en el funeral de Mario Bauzá!
Gracias por tus comentarios tan halagüeños.
En
sus primeras grabaciones con el saxo hay exhibición
de notas altas, en las últimas se muestra
sereno, centrado en la melodía, en expresar
sentimientos. ¿Se debe a que ha perdido
técnica o significa una maduración
de su estilo? (Mandy, Nueva York)
Con
el tiempo la gente tiende a madurar (no en todos
los casos), y ya desde hace bastantes años
he llegado al convencimiento de que la técnica
instrumental debe servir para lo mismo que las
armas, que son para ser usadas en caso de necesidad,
no para estar probándolas constantemente:
con el perro del vecino, cazando gorriones por
el barrio o tirándole a las luces de las
farolas.
Lo
mismo con las notas agudas. Las uso en caso de
necesidad, cuando la frase que estoy improvisando
me lleva hasta allá arriba; aunque indiscutiblemente
son parte de mi estilo, como fue parte del estilo
de Paul Desmond, que lo hacía con un lirismo
exquisito.
En
sus reuniones con amigos siempre toca el clarinete.
¿Se siente más cómodo que
con el saxo? (Laritza Rodríguez, Miami)
El
saxofón es una de las grandes invenciones
contemporáneas. Expresivo y versátil,
sus posibilidades son ilimitadas y el dominio
de su técnica es relativamente sencilla.
El clarinete, de más difícil ejecución,
es un instrumento más íntimo, de
menor volumen sonoro, y en espacios reducidos
es menos impositivo que el saxofón. Por
eso lo prefiero para tocar con un guitarrista,
un pianista o acompañar un cantante.
¿Cuál
es el secreto para que un artista no "desarraigue"
de su música, de su obra, el desarraigo
que provoca la lejanía de sus raíces?
(Tania Quintero, Suiza)
Yo
siempre fui un tipo cosmopolita y "globalizante",
para utilizar un vocablo de actualidad. En mi
caso, siendo un jazzista casi nato, mas que "desarraigarme",
me "arraigué" en la ciudad donde
vive ese tipo de música que, por su carácter
intrínsecamente multinacional, acepta elementos
de mi lengua madre, tanto como de muchas otras.
Por
otra parte, nunca me sentí más cubano
que ahora. He producido discos, actuado y cultivado
la amistad de artistas y escritores tan cubanísimos
como Bebo Valdés, Celia Cruz, Reinaldo
Arenas, Willy Chirino, Carlos Alberto Montaner,
Armando López, Cachao, Marco Rizo, Guillermo
Cabrera Infante, Rolando Laserie, Albita Rodríguez,
Tania León, Zoè Valdés, Olga
Guillot, Mario Bauzá, Cristóbal
Díaz-Ayala, Horacio Gutiérrez, Meme
Solís, René Touset, Antonio Benítez
Rojo y Las Hermanas Márquez.
En
casa como casi a diario arroz con frijoles, tasajo,
frituritas de malanga, camarones enchilados, bollitos
de caritas, quimbombó con bolitas de plátano
pintón, tasajo, paella negra, guinea en
salsa negra, rubia de ojos verdes (harina con
aguacate), carne asada o picadillo mecha'o con
chorizo (español, claro); y de postre,
cusubé, majarete o cascos de guayaba con
queso crema. ¿Y de tomar? Materva o Irombeer,
que compro en la bodega de la esquina ¡sin
libreta!
Estas
son cosas que han borrado de las libros de historia
(y de cocina) de Cuba, y muchos de los nombres
de los artistas y productos cubanos que acabo
de pronunciar en el párrafo anterior, son
como hablar en chino para la mayoría de
los de la generación de hoy en mi empobrecida
patria. Entre ellos, el joven músico que
se menciona en la pregunta siguiente.
X
Alfonso, un músico cubano nuevo, dice que
si uno se va de Cuba pierde el hilo, y que los
que se fueron al principio de la revolución
hablaban mal de Fidel para triunfar y luego terminaban
trabajando en la construcción. ¿Es
eso así? (Isabel M. Pérez, Camagüey)
¡Ja,
ja, jaaaa!!!… Yo conozco muy bien a los padres
de X, Carlitos Alfonso y Ele Valdés, buenos
músicos, fundadores del Grupo Síntesis
(tengo todos esos discos), junto a un americano
llamado Pablo Menéndez, que vive en Cuba
casado con la excelente actriz Adria Santana.
Como
dato curioso, te cuento que hace poco, Pablo (sin
mala intención) tuvo la ocurrencia de "invitarme"
a visitar mi propio país. Yo pensé:
'coño, este gringo tiene más timbales
que Tito Puente'. Pero más tarde comprendí
que después de tantos años de vivir
bajo ese régimen, el realismo mágico
de que habla García Márquez desde
su "chocita del exclusivo reparto Siboney"
es cosa cotidiana.
Por
otro lado, si los que se van "pierden el
hilo", como dice este joven y desinformado
músico, no es culpa de ellos el haberse
visto obligados a marchar al exilio, para no tener
que aceptar los abusos e indignidades a que se
han adaptado Ele, X, Igriega y Zeta por mantener
ese "hilo"; entre ellos, el tener que
ser autorizados por el gobierno, dueños
absolutos de la voluntad de los que siguen el
"hilo", a permanecer por largas temporadas
fuera de Cuba.
Nada
en la vida es gratis, mi querido X, y ese carretel
de "hilo" sale muy caro si el precio
es tener que hacer la guardia del Comité,
aplaudir a Fidel y a Chávez en la Tribuna
del Pueblo y enseñarle los dientes a los
sicarios de la embajada cubana pa' que te prorroguen
el permiso de estadía en el infierno capitalista.
Y
en cuanto al trabajo de construcción, no
hay profesión más digna. "Revolución
es construir", dice el viejo eslogan, ¿o
no? El último suegro de Chucho, Tino Mateu,
graduado de la escuela de artes y oficios A.C.
(Antes de Castro), trabajador de la construcción,
posee desde hace muchos años una casa en
el estado de Nueva Jersey, similar a las que viven
los altos jerarcas cubanos en Cubanacán,
Nuevo Vedado y otras zonas congeladas de Cuba,
y muy parecida a la que jamás podría
ni soñar la inmensa mayoría de los
arquitectos o ingenieros graduados D.C. (después
del velorio), con la revolución. Aquí
la construcción se paga, y bien; no es
trabajo voluntario.
¿Cuándo
estará de gira por Italia? (Maurice Lemourt,
Parma)
Ni
sé. Italia es uno de los países
que menos visito en mis giras europeas, y es un
sitio que me encanta, desde Milano hasta Sicilia.
Protesta, escríbele a los empresarios italianos
(a ver si nos comemos unos espaguetitos juntos).
Despedida
Bueno,
para terminar les digo que, debido a mi profesión,
con frecuencia me encuentro con algunos (no todos)
periodistas que hacen las preguntas más
inverosímiles que imaginarse pueda.
Por
ejemplo, aquel que me preguntó: "Señor
D'Rivera, ¿y qué instrumento toca
su bajista?". Yo le contesté que la
balalaika, y así mismo salió en
el diario de la mañana siguiente. Otra
vez que tenía que tocar un concierto con
Cachao, en el teatro Radio City, y la entrevistadora
radial me recibió con gran amabilidad diciéndome:
"Maestro, es un honor inmenso darle la bienvenida
a nuestro programa, ¿y a qué se
dedica usted?". Yo le contesté que
era peluquero de una funeraria durante el día
y torero los fines de semana.
Después
le conté que mi vida había sido
como una montaña rusa, que había
hecho de todo para sobrevivir. Le nombré
las profesiones más disparatadas, desde
domador de fieras, camionero y desmochador de
palmiche (no sabía qué era eso y
tuve que explicarle), hasta chulo, malabarista
y camellero en las pirámides de Egipto.
La mujer ya no tenía como abrir más
los ojos. Por ahí seguimos por media hora,
y fue la entrevista más feliz de mi carrera.
Hasta
hoy, que Encuentro en la Red me ha dado la oportunidad
de pasar una mañana maravillosa, contestando
preguntas muy interesantes, de lectores sumamente
claros e inteligentes. Gracias, El Paq-Man (D'Rivera).
Foto
1. Paquito D'Rivera, en su oficina. (DELIO REGUERAL,
DELIO PHOTO STUDIO)