
Siendo
los cubanos un pueblo musical, no es raro que
se usara la música en la propaganda política.
Desde muy temprano en la república nuestras
dos grandes agrupaciones políticas escogieron
una música, ritmo o tonada para identificar
a su partido.
La
conga fue utilizada por los conservadores: En
el gobierno del presidente Mario García
Menocal se cantaba: Tumba la caña / anda
ligero / que ahí viene el mayoral / sonando
el cuero.
Y
durante el gobierno de Gerardo Machado los habaneros
cantaban con sorna: Aspiazu me dio botella / y
yo voté por Varona / ahe, ahe la chambelona.
Batista
usó para su campaña de 1940 un estribillo
que decía: Batista presidente / no conoce
rival / esta garantizado / por el voto nacional.
Para
la campaña presidencial de Carlos Prío
en 1948, Osvaldo Farrés compuso una tonadilla
que decía: Prio, Prio presidente / por
que lo quiere, lo quiere la gente / Ahí
viene la aplanadora con Prío adelante y
el pueblo atrás.
En
dichas elecciones de 1948 el Dr. Ricardo Núñez
Portuondo echó mano de Pototo y Filomeno,
quienes cantaban un reclamo que decía:
Ha de ser el presidente / y el pueblo cubano orondo
/ afirma y de ello respondo / que habrá
honradez en Cuba / y eso será cuando suba
/ Ricardo Núñez Portuondo.
Los
que apoyaban a Eduardo R. Chibas le hicieron una
parodia usando la música de la canción
“Quizás, Quizás", de Osvaldo
Farrés, sustituyendo “quizás” por
“Chibás” y decía: Siempre que te
pregunto / que cuando, cómo y dónde
/ tu siempre me respondes: / Chibás, Chibás,
Chibás.