En
Colombia un guajiro es un indio arahucano que
vive en la península de La Guajira. En
lenguaje yucateco guajiro significa señor
de gran dignidad.
En
Cuba se llama guajiro al campesino, aunque también
se usa esa palabra para determinar algunos tipos
de actitudes como por ejemplo, la timidez. Al
niño que no quiere recitarle a la tía
Felicia la poesía que aprendió en
la escuela, la mamá le dice: -Anda, recítala,
no sea “guajiro”.
Los
habaneros solían llamar “guajiros” o “del
campo” a los cubanos que vivían en el interior
de la República. Guajiro es también
una forma de ser y de actuar y así hay
muchas clases de guajiros. Está el guajiro
“acepillao”, que es el guajiro culto, que usa
palabras refinadas en su conversación y
principalmente en sus décimas. El guajiro
“macho”, bronco y poco refinado o el guajiro “alebrestao”,
que se las da de listo o “bicho”, como se dice
en Cuba.
Ha
habido muchos guajiros famosos. Conrado Marrero,
el “guajiro de Laberinto”, llenó toda un
etapa del baseball cubano. El “guajiro” Amado
Trinidad Velazco, se destacó en la radiodifusión
con su RHC (Cadena Azul). Guillermo Portabales,
el creador de la guajira de salón. Osvaldo
Farrés se consideraba a sí mismo
un “guajiro” de Quemado de Güines. Entre
los varios apodos que le dieron a Fulgencio Batista
el de "guajirito de Banes" fue uno de
ellos.