
ELENA KENNY
Han pasado 46 años, pero José Angel
''Pepe'' Souto recuerda como si hubiera sido ayer
una conversación que sostuvo con allegados,
antes de abandonar su natal Sancti Spíritus,
en Cuba, huyendo del regimen castrista.
''¿Qué
vas a hacer tú en Estados Unidos?'', dijo
Souto que le preguntaban.
''Lo
único que sé hacer bien: el café
cubano'', recuerda que respondió.
No
se equivocó. Aunque los primeros años
no fueron nada fáciles, llegó a
Estados Unidos con su esposa Haydée, tres
hijos y su suegra ''sin un centavo'' y ``sin hablar
inglés''.
''Nunca
imaginé que mi país, tan cerca de
Estados Unidos, podía ser dominado por
el comunismo y de la noche a la mañana
me quedé sin nada'', comentó.
Las
raíces del negocio familiar en la torrefacción
del grano de oro comenzaron a crecer en Cuba desde
1901 con el Café Souto. Al llegar Souto
a Miami, con la ayuda del mayor de sus tres hijos,
José Enrique, quien hablaba inglés,
logró que un torrefactor estadounidense
accediera a tostar el café al estilo cubano,
''con la mezcla de distintos granos'' traídos
de Latinoamérica, el cual luego ``vendía
de puerta en puerta''.
''Los
cubanos realmente agradecieron que pudiera ofrecerles
un café con el mismo gusto'' de su tierra
natal, expresó Souto.
En
un comienzo vendió el café bajo
la marca Souto, pero la marca Pilón era
más popular en La Habana. Así que
en 1967 Souto adquirió la firma Rowland
Coffee Roasters, propietaria del Café Pilón.
Siete años después, en 1974, adquirió
otras firmas como Café Estrella y Café
Ideal.
Pero
el mayor trato sellado por Souto, presidente de
Rowland, fue en febrero del 2000, cuando cerró
la adquisición del negocio de café
espresso Tetley USA por una cifra no revelada.
De esta forma, las marcas de Café Bustelo,
Medaglia D'Oro, El Pico y Oquendo se agregaron
a la cartera de café espresso de Rowland
Coffee Roasters.
La
compañía hoy tuesta el 80 por ciento
de todo el café espresso vendido en Estados
Unidos, desde su planta situada en el noroeste
de Miami.
En
el 2005, Rowland, con alrededor de 300 empleados,
generó ventas de unos $70 millones a través
de su cadena de distribuidores en todo el país,
informó Souto. La empresa, además,
ha figurado en la listas de las principales empresas
privadas de Florida Trend y de Hispanic Business,
entre otras publicaciones.
Souto,
quien emigró a Estados Unidos a los 44
años, se siente ''muy feliz'' de haber
podido labrar un futuro para su familia en este
país y aún hoy a la edad de 90 años
es el presidente de la compañía
y va todos los días por unas horas a la
oficina ``a conversar con mis hijos: José
Enrique, José Alberto y Angel, quienes
realmente dirigen nuestra empresa''.
En
su 90mo. cumpleaños, el condado Miami-Dade
declaró su fecha de nacimiento, el 15 de
febrero de 1916, el día de José
Angel Souto durante una celebración en
la que participaron su esposa, hijos, nueve nietos
y cinco bisnietos. El comisionado Javier Souto,
primo de él, le entregó la proclama.