
Gary Prado: "no fue más que una
aventura"
Prado comandó la compañía
que capturó al Che Guevara.
BBC, Londres
Gary Prado es ahora general retirado y era capitán
cuando estuvo al mando de la compañía
que cercó y capturó a Ernesto
Guevara en una desolada región del sudeste
de Bolivia.
Muchos
de los que combatieron y derrotaron al Che en
Bolivia han muerto relativamente jóvenes,
en circunstancias violentas o han tenido una
vida llena de dificultades, pero Gary Prado
tuvo una carrera relativamente exitosa y actualmente
es dirigente del Movimiento de la Izquierda
Revolucionaria, un partido político importante
en Bolivia.
Sin
embargo, el general Prado no se ha librado totalmente
de lo que muchos han llamado "la maldición
del Che". Hace aproximadamente dos décadas
que Prado tiene paralizada la mitad inferior
del cuerpo, debido a un disparo que recibió
por la espalda en circunstancias aún
no aclaradas, cuando el militar intentaba aplacar
un intento de golpe de Estado protagonizado
por sus colegas.
El
colaborador de la BBC en Bolivia, Luis Crespo,
habló con Gary Prado en momentos en que
la Ruta del Che en Bolivia se convierte en una
atracción turística.
--------------------------------------------------------------------------------

¿Cómo recuerda usted a Guevara?
Yo
tengo dos percepciones del Che. Son imágenes
muy claras que tengo de haber estado con él
unas quince horas, desde que lo capturamos hasta
que lo entregué al comandante de la división
para que tomara las determinaciones de nivel
superior.
La
primera fue el momento de la captura, de un
hombre derrotado, como él mismo lo admitía,
que decía "esto se ha terminado".
Un hombre prácticamente en el límite
de sus fuerzas.
El Che que yo conocí no es el Che del
mito y de la leyenda. Era un hombre que daba
pena. Daba pena verlo. No inspiraba ni admiración
ni respeto. Era un hombre capturado, derrotado.
Esa es la realidad.
Después, ya más descansado, alimentado,
un poco más activo, mirando, buscando,
queriendo saber cuál iba a ser su futuro.
Son
las dos imágenes que tengo, que son diferentes.
Y bueno, también queda la otra imagen
fabricada, la del mito que se ha alimentado
constantemente.
El
Che que yo conocí no es el Che del mito
y de la leyenda. Era un hombre que daba pena.
Daba pena verlo. No inspiraba ni admiración
ni respeto. Era un hombre capturado, derrotado.
Esa es la realidad.
¿Cuál
cree que fue la razón del fracaso de
la guerrilla del Che?
Eligieron
Bolivia basándose en mala información.
Muy mala información de tres fuentes:
una, el propio servicio de inteligencia cubano,
que según los propios conductores del
servicio de inteligencia de aquella época
no habían obtenido buena información
y hasta se inventaron algunas cosas.
El sudeste boliviano era la zona más
alejada, más inhóspita y desde
la cual apenas podía influir en la vida
nacional. Los guerrilleros podían quedarse
allí hasta el día de hoy y el
resto del país seguiría funcionando
perfectamente.

La otra era de los estudiantes bolivianos que
había en ese momento en Cuba, de los
cuales dos o tres vinieron a la guerrilla. La
visión de un muchacho de 19 o 20 años
sobre su país no es la misma de una persona
con mayor criterio.
Y
la tercera fuente fue Regis Debray, quien vino
en un viaje de investigación y volvió
con información a Cuba.
Y
el territorio escogido... el sudeste boliviano...
(ríe un poco).... esa es otra de las
cosas totalmente inexplicables. Era la zona
más alejada, más inhóspita
y desde la cual apenas podía influir
en la vida nacional. Los guerrilleros podían
quedarse allí hasta el día de
hoy y el resto del país seguiría
funcionando perfectamente.
¿Cómo
ve usted la intención de convertir al
Che y su guerrilla en una atracción turística?
Este tema recién empieza a percibirse
como fue en realidad. Ahora, creo, con un poco
más de reflexión, de madurez,
se ha empezado a ver que todo esto, en realidad,
aunque cuesta decirlo, no fue más que
una aventura.
Como es una historia que se mantiene viva, un
mito que se alimenta constantemente, exalta
la curiosidad o el morbo de alguna gente para
venir a ver estas cosas. Tiene una ventaja para
los bolivianos, sobre todo para las comunidades
de esa región tan pobre del país.
Puede llegar alguna ayuda a esas comunidades
para mejorar sus condiciones de vida.
No
veo nada malo en que se exalte y se haga conocer
esto, porque es parte de la historia y todos
los hechos históricos deben ser recordados.
Este
tema recién empieza a percibirse como
fue en realidad. Ahora, creo, con un poco más
de reflexión, de madurez, se ha empezado
a ver que todo esto, en realidad, aunque cuesta
decirlo, no fue más que una aventura.