
El
ajiaco cubano.
Por:
MGuatyMarrero
30/06/2007
¿Cuál es el origen del Ajiaco?
Según el doctor Alfredo Zayas y Alfonso
en su libro, “Lexicografía Antillana”
expone que: “sin duda ajiaco viene de la palabra
Ají, designante del condimento que los
indios empleaban para sus manjares y que todavía
se usa para el Ajiaco. No podemos asegurar que
los indios emplearan esta voz, pero es probable
que así denominaran al agua saturada
de ají picante, donde según relatan
los autores mojaban el casabe para comerlo".
Basándonos en lo anterior sabemos que
el ajiaco aborigen ya existía en Cuba
a la llegada de los españoles, además
de que la palabra ajiaco es una voz indígena
*. Éste puchero fue presentando una metamorfosis
y poco a poco fue cambiando al adicionársele
carnes saladas o frescas a los caldos de viandas
ya existentes. También se coloca como
posible inicio del platillo al “gijote” español.
Este plato era originalmente un guisado de carne
picada rehogada en manteca. También se
cree fue un equivalente de la olla Española
En
el siglo XVI comenzó el sincretismo indo
hispánico en alimentos, técnicas
y vocablos, que dio inicio a nuestra cocina.
Ya en el siglo XIX el ajiaco se encuentra incluido
en la dieta del campesino. Varias localidades
cubanas se adjudican el nacimiento del ajiaco
como propio, entre ellas, Camagüey.
Según
cuenta la tradición camagüeyana
hacia finales del siglo XVI, durante las fiestas
del San Juan que comenzaban el 24 de junio y
terminaban el 29 con el “entierro” de San Pedro
y San Pablo, se preparó el primer ajiaco
en Santa María del Puerto del Príncipe
(hoy ciudad de Camagüey).
Era época de grandes festejos y se organizaban
verbenas, bailes, juegos, desfiles, etc. Coincidían
estas fechas con los desplazamientos de ganado
que realizaban los ricos ganaderos de la zona
hacía la Villa , efectuando allí
negocios de compra venta. También transportaban
a dichos animales hacia los puertos de La Guanaja
y Nuevitas, desde donde eran trasladados a otros
puertos del país. 
Plazuela de Bedoya.
La
ciudad se engalanaba para las tradicionales
fiestas, los vecinos se daban a la tarea de
embellecerla adornándola con banderitas
de colores, caña brava, y pencas de palma
Los lugares característicos de esas fiestas
eran: * La Plazuela de Bedoya, la cual nacía
al entrelazarse tres calles, constando de seis
esquinas y con un manantial que llamaban "el
Pozo de Gracia”. La Plaza de la Habana también
fue sitio de reunión y festejos, así
como otras calles.
El
24 de junio se instalaban ollas de barro en
la calle, o se trazaban círculos en la
tierra para juntar dinero y viandas. Y al pregón
de: “Un Quilito pá la olla”, se iban
reuniendo las viandas, carnes y monedas, para
cocinar una enorme olla de ajiaco, y celebrar
una comida colectiva imitando a los peones de
ganado que se reunían de igual forma
en distintos sitios de la Villa.
A
determinada hora degustaban de aquél
potaje todos los que habían contribuido
a su producción. Lo acompañaban
con un aguardiente de caña llamado chinguirito.
El espeso caldo llamado ajiaco se componía
de: carnes de diferentes tipos, (como res, puerco,
tasajos, tocino), viandas en pedazos: plátanos,
yuca, calabaza, boniato, guagüi, malanga,
papa, maíz, etc. Se comía acompañado
de Casabe, nunca de pan.
No
sabemos a ciencia cierta en que lugar de la
isla se cocinó el primer ajiaco, pero
donde quiera que haya sido, éste se convirtió
en principalísimo plato que desde entonces
tiene un sitio de honor en la mesa de la familia
cubana.
*En
Bogotá y de origen también indígena,
cuentan con un ajiaco compuesto por cebollas,
papa, pollo y mazorcas de maíz.
*La
Plazuela de Bedoya* remonta sus orígenes
al siglo XVIII y debe su nombre al comerciante
Ángel Bedoya, quien tuvo un establecimiento
en este sitio. También fue conocida como
Plazuela del Pozo de Gracia, debido a una fuente
de suministro de agua que se encontraba en el
centro de la misma.
MGuatyMarrero
Cancún, México.
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