
Por Esteban Fernández
Cuando un americano recién conoce a otro
americano lo primero que quiere saber es ¿a
qué se dedica ese otro americano, qué
hace, donde trabaja?...Nosotros no, cuando conocemos
a otro cubano todavía no hemos terminado
de estrechar su mano y ya le preguntamos:
Oye ¿y de qué parte de Cuba eres
tú?... Esa pregunta tiene como objetivo,
una sola cosa: poseer con el recién conocido,
además de ser cubanos los dos, algo más
en común. Entonces el cubano nos responde:
Chico, yo soy nacido y
criado en Jobabo... Inmediatamente, como un resorte,
nuestra computadora mental cubana busca en forma
acelerada el nombre de algún conocido en
ese pueblo. Antes de cinco segundos le preguntamos:
Oye ¿tú conociste allí a
Justo? y el cubano nos responde con otra pregunta:
¿Justo el plomero o Justo el que vive en
Jamaica?. Le decimos: Sí, chico, Justo
Mora, y tremenda alegría nos da cuando
nos dice :¡Muchacho, si es intimo amigo
mio!... Vamos por primera vez al médico
cubano y antes de explicarle nuestras dolencias
le decimos: Doctor y ¿de qué parte
de Cuba es usted?. El galeno se sonríe
y dice: Soy nacido en Cabaiguán, pero me
crié en Marianao... Y entonces contentos
le decimos: Oh, Marianao, La Ciudad que Progresa,
la tierra del Alcalde Orúe, yo pasé
muy buenos ratos allí. ¿Doctor,
por casualidad
conoció allí a mi prima Carmita
la que era taquillera del cine?... Con sorpresa
y alegría el médico se levanta de
su asiento y dice: No me digas que tú conoces
a Carmita, muchacho si Carmita fue novia mía,
fue en realidad el primer amor de mi vida ¿tú
sabes por donde anda
Carmita?....Chico, creo que está en Miami..
A mi me parece que nosotros estamos en el medio
de un desierto y de pronto vemos que viene un
hombre montado en un camello, sediento, cuatro
días sin tomar agua, y lo escuchamos decir
¡Ñooo que calor aquí!, y ya
nos damos cuenta que es cubano y sin brindarle
agua le preguntamos: Compadre ¿de que parte
de Cuba es usted?... Entonces, con la lengua afuera,
completamente deshidratado, el compatriota nos
responde: Yo soy de Artemisa, y todavía
sin darle nuestra cantimplora le preguntamos:
¿Tú conociste allí al cura
Párroco de la Iglesia, al Padre Ramón?....
Y el cubano, olvidando completamente su sed, se
tira del camello y alegre dice: ¿Qué
si yo conocí al Padre Ramón? por
favor si el Padre Ramón fue el que nos
casó a Josefina y a mi en el año
60....Chico y hablando de todo un poco ¿de
qué parte de Cuba eres tú?. Todavía
sin darle agua, en realidad el agua ya ha pasado
a un segundo plano, le decimos: Mi socio, yo soy
de Luyanó, nacido y criado en la calle
Juan Alonso... No me digas eso compadre, ¿tú
por casualidad oíste hablar de Fonseca
el Concejal?... Claro que si , chico, fíjate
que hasta
emparentado estaba con él, y siempre en
las elecciones voté por Fonseca ¿tú
conocíste a su hijo Oscar y a su nieto
Nelson? son una familia muy chévere, mira
agarra mi termo y tómate un café
cubano ... ¡Muchacho, que alegría
me estás dando, si Fonseca era muy buen
amigo mío!. Se dan un abrazo y en eso se
caen los dos desmayados en la arena.