
Por
Camilo Lopez
El escritor y poeta cubano Jorge Alberto Aguiar
Díaz (JAAD) es un guerrero, en el sentido
real de la acepción, de la literatura cubana.
Miembro del proyecto RRizoma(s), coordinador de
la publicación Cacharro(s) y constante
divulgador de la nueva realidad prosística
y poética cubana, se encuentra de paso
por España, oportunidad que aprovechamos
para intercambiar ideas acerca del movimiento
blogístico de la isla y el exilio.
¿Cómo
y cuándo te iniciaste como blogger, Jorge?
2005
fue el comienzo. Le hicimos un blog a Cacharro(s),
pero debido a limitaciones materiales no hemos
podido ser constantes.
Cuando
indagamos más en dichas limitaciones, nos
contesta:
Me
refiero a la ausencia de un ordenador o de una
cuenta telefónica. Tienes que lidiar con
la pésima conexión, con su lentitud
y precariedad. A ello hay que sumarle las prohibiciones
de la Internet en Cuba. No olvidemos que un ciudadano
común no puede acceder a ese servicio.
Pero
la persistencia ha sido una constante en el caso
de JAAD, autor del libro de relatos “Adiós
a las Almas”, publicado por la editorial Letras
Cubanas.
Ahora
en el 2007 intentamos otro proyecto, Fogonero
Emergente. Veamos hasta dónde podemos mantenerlo.
E
inmediatamente agrega:
En
Cuba hay mucha energía y deseos de hacer
cosas. Hay muchos proyectos, ideas, espacios…
Pero a veces no se pueden continuar por esas limitaciones
de las que te hablaba hace un momento. Y también
por la falta de apoyo o estímulo tanto
desde adentro como desde afuera de Cuba.
¿Estás
hablando de una doble indiferencia hacia los nuevos
proyectos culturales que luchan por desarrollarse
en la isla?
Desgraciadamente
muchas personas e instituciones dentro de Cuba
no apoyan lo suficiente (y a veces absolutamente
nada) muchos proyectos independientes o que cuestionen
la política del Ministerio de Cultura,
aún incluso cuando ése cuestionamiento
sea constructivo, como dicen todavía allá
muchos burócratas y funcionarios. Y fuera
de Cuba muchas personas e instituciones no apoyan
ciertos proyectos si no están directamente
relacionados con la oposición o disidencia
política.
¿Soledad,
vacío, orfandad creativa?
Si,
uno siente una gran soledad, como si en ocasiones
se trabajara en el vacío. A veces, en el
sentido de ayuda o apoyo material y moral, o mantener
una comunicación tanto con personas e instituciones
de adentro y afuera, se vuelve simplemente imposible
o muy difícil para muchos artistas residentes
en la isla. Y nuestros comienzos en la blogosfera,
así como nuestra posible continuidad, no
están alejados de todo esto que influye
o determina.
¿Y
qué importancia le concedes a éste
trabajo blogueril en términos de valores
comunicativos y sociales?
Bueno,
la importancia es obvia. Creo que todos sabemos
la importancia, desde todo punto de vista, de
la blogosfera. Y quiero remitirme otra vez no
sólo al derecho que todo ciudadano tiene
de poder navegar libremente por Internet (y que
en Cuba es violado), sino que me interesa hacer
hincapié en la importancia de que los artistas
en la isla puedan tener una plataforma abierta
como Internet, un gran canal como ése para
poder expresarse al margen de cualquier institución
y del Estado mismo.
Y
acota:
En
Cuba muchos artistas tienen acceso a Internet
si están afiliados a alguna institución
que los represente. Y tienen que firmar un código
de ética, aceptando una serie de condiciones
y limitaciones. Y otros artistas, jóvenes
o no, que por orgullo, resistencia y como una
manera de protestar o de no asumir la hipocresía
y el miedo, se mantienen al margen de cualquier
institución, nunca podrán entonces
acudir a Internet.
¿Y
cómo podrían resolverse esos obstáculos?
Estos
artistas deberían, creo, ser apoyados también
por personas e instituciones desde el exterior,
respetando esas personas e instituciones las opiniones
o posiciones políticas de dichos artistas.
Un apoyo, digamos, en beneficio del arte y no
de determinada proyección que deberían
asumir los artistas a cambio de tal ayuda o tal
apoyo.
¿Y desde dentro de Cuba…?
Pues
el Ministerio de Cultura debería de respetarlos
y escucharlos, darles un espacio si es que de
verdad está interesado en enriquecer el
arte y llevarlo a un espacio realmente libre,
de intercambio y respeto, y no en reducirlo a
un guión lleno de estereotipos y manipulaciones
ideológicas. En medio de este panorama,
la blogosfera se vuelve tan vital como su propio
arte.
¿Y
cuál es la línea editorial que persigue
Fogonero Emergente?
Las
experiencias previas han sido importantes para
nosotros, para llegar a este deseo de intentar
algo diferente y nuevo hasta cierto punto. Y queremos
que Fogonero Emergente se constituya en un espacio
de encuentro entre escritores cubanos y no cubanos,
entre algunos lectores y algunos autores. Queremos
hacer un espacio que no sea tan selectivo como
lo fue Cacharro(s) pero que tampoco sea una tribuna
abierta o un foro para que publique casi cualquier
autor. Queremos, en fin, mostrar otras referencias
de lecturas y escrituras “menores” en el término
que lo explican Deleuze y Guattari. Sólo
lo menor es grande y revolucionario, decían
ellos. Es la “literatura menor” de la que hablaba
Kafka.
¿Entonces
puede hablarse de Fogonero Emergente como un proyecto
“revolucionario” en términos de contenido
e intenciones?
Queremos
afirmar una diferencia, no quejarnos o quedarnos
en la simple reacción frente a tanta banalidad,
oportunismo o facilismo, sino mostrar un espacio
múltiple y heterogéneo como proceso
abierto que es la creación, no como producto
ya acabado, sino como forma generadora de nuevos
proyectos de expresión y nuevas formas
de contenido.
¿Banalidad
literaria como expresión conceptual?
Por
una parte está el mercado que casi todo
lo que toca lo vuelve frívolo o banal.
Y por otra parte está cierta tradición
que institucionaliza la cultura. Una manera de
entender la literatura y el arte como algo sagrado
o "incontaminado". Esto último,
provoca mucha supersticiones, además de
políticas fascistoides. A veces se le exige
a la obra de creación que se presente como
mero documento histórico, o alegato de
denuncia, o relato intimista como parte de un
narcisismo apolítico. Se entiende la literatura
como ideología, por ejemplo. También
podemos tener una especie de cultura institucionalizada
que construye cánones o excluye, en nombre
de la "tradición", todo lo que
ponga en crisis su conservadurismo político,
moral o del tipo que sea. Surgen capillas de artistas
o una especie de cortesanos de la cultura institucionalizada,
entre otras barbaridades.
¿Y
cómo se ajusta toda esta especie de anquilosamiento
institucional a la realidad de la literatura cubana
actual?
La
tradición cubana que se impone es cada
día más vergonzosa. A mí
me da al menos mucha lástima, porque se
convierte a la literatura en fetiche de museo,
en coto cerrado para determinado tipo de académico
o intelectual. Contra toda tradición que
se reduzca al espacio nacional, contra la idea
de la literatura separada de la vida, contra las
escrituras que ayudan a mantener las subjetividades
que el Estado prefiere moldear y construir, contra
todo esto es que Fogonero quiere afirmar su diferencia.
Creemos en un programa ético-político.
Creemos en un pueblo que ya es real por ser virtual
aunque no sea actual, como apuntan los autores
que cité. A partir de aquí es que
nos interesan los autores.
¿Son
todas estas preocupaciones un reflejo de lo que
eres y de lo que haces en tu vida profesional?
No
hay en nosotros dicotomías al estilo de
“vida diaria” y “vida profesional”. Es justo una
de las ideas contra las que planteamos nuestras
resistencias. De igual forma no hay para nosotros
“vida” y “literatura”. Esos binarismos reducen
la existencia, son creadores de subjetividades,
de realidades fracturadas, desarticuladas. Así
también se crean mitos al estilo de “el
poeta es un ser inspirado” o “los artistas poseen
una sensibilidad especial”.
Y
según tu visión, ello no es cierto.
Es
que la gente es obligada, de una manera u otra,
a hacer lo que no quiere, y sin embargo, a muchos
esto termina por gustarle. La gente es obligada
a pasar la vida como una serie de compartimientos
bien separados y definidos, y así vamos
cuadriculando por géneros, tendencias,
movimientos, escuelas, todo eso que puede ser
muy revolucionario o muy conservador.
Una
especie de anarquía transformacional…
Intentamos
construir a diario y aquí no caben esos
binarismos un tanto tramposos. Como tampoco cabe
eso de “un reflejo de lo que eres” porque la literatura
para nosotros no es auto expresión ni obra
de un genio o maestro inspirado o de un ser especial.
Nos interesan los agenciamientos colectivos. Es
decir, crear "ese pueblo que nos falta",
no a una masa, sino a un colectivo, una comunidad,
(de nuevos afectos e ideas, nuevas subjetividades),
"pueblo" que a su vez puede ser un sólo
individuo, pero que es colectivo en tanto es una
potencia de singularidades y diferencias.
Al
hacerle notar que su Fogonero Emergente se encuentra
entre las bitácoras “escogidas” por la
revista digital Cuba Encuentro, comenta:
Lo
peor de todo esto, y ya lo he visto en algunas
opiniones, es que tomen a Cuba Encuentro como
un top de calidad. Ya he escuchado decir: “Su
blog está en Cuba Encuentro”, para decir
“Es bueno, debes leerlo”. Como que estar ahí
valida tu blog, lo legitima, indica algo.
¿Pero…?
¿Por
qué no está el blog de Jorge Pomar
o el de Zoe Valdés? ¿Por qué
incluyeron “La finca de Sosa” o el de Cuza Male,
cuando desde estas bitácoras se dijo que
Cuba Encuentro había censurado un artículo
de esta última autora? Entiendo las razones
por las cuáles se decidió no publicar
el texto de Belkis Cuza y por otra parte me parece
muy bien que se hayan incluido ambas bitácoras.
¿Pero de no haber ocurrido ese incidente,
ambos blogs estarían allí? ¿Por
qué en tantos días no se han enlazado
más blogs? ¿Por qué tampoco
están presentes “El Archivo de Connie”
o el blog de Tania Quintero? ¿No van a
linkear blogs hechos en Cuba?
¿Y
le concedes alguna importancia a proyectos integradores
de bitácoras cubanas al estilo de este
nuevo espacio de Cuba Encuentro?
Depende
del uso que se le de. Depende de quién
haga el proyecto y de quién lo reciba y
lo interprete. Puede funcionar como una "guía",
que sería lo peor, porque no hay que guiar
a nadie en la blogosfera. Y puede funcionar como
un "mapa", que sería lo más
conveniente, porque si es mapa se vería
obligada a rehacerse constantemente, a incluir
nuevas referencias que vayan surgiendo. Cuba Encuentro,
por ejemplo, puede hacer su bitácora bajo
el criterio que sea., que crea pertiente segñun
sus intereses. El asunto para mí, lamentable,
es que la gente lea, interprete y valore los blogs
a partir de lo que Cuba Encuentro muestra o propone.
Para finalizar, Jorge, a pesar de que muchas cosas
se quedan en el tintero. ¿Con qué
te has tropezado en términos de contenido,
dentro de la blogosfera cubana del exilio?
Dentro
de lo poco que he podido ver hasta ahora he encontrado
de todo. Desde la banalidad al rigor. Desde un
buen análisis a posiciones radicales basadas
en resentimientos u oportunismos de todo tipo.
Aguiar
volverá a Cuba dentro de no mucho. Nuestros
parabienes y un tic a Fogonero con su carga de
literatura de la buena.
JADD:
email: fogonero.emergente@gmail.com