
Ing. Arturo Pino Navarro
En los últimos meses, una cantidad ya apreciable
y ojalá muchas más, de instituciones,
Universidades, grupos del exilio y técnicos
en distintas materias, han constituido grupos
de estudios, tendientes a preparar planes de acción
inmediata, mediata y a más largo plazo,
relacionados con las acciones que deben tomarse
y comenzar a apli. carse en el momento en que
Cuba ya sea libre y se establezca en forma temporal
un gobierno transitorio para luego. en el momento
oportuno. hacer una convocatoria recla- mando
crear una nueva Constitución y la celebración
de elecciones para elegir a las autoridades del
país.
Lo
anterior es sumamente conveniente y ha sido una
lástima que se hayan perdido tantos años
sin tratar de llevar a cabo dichos planes, con
la excepción de ciertos grupos y colegas
profesionales que han estado permanentemente en
estas tareas. La Universidad Internacional de
la Florida (FIU), ha contado con un Departamento
de Estudios Cubanos, y la Universidad de Miami
recientemente ha recibido un fuerte apoyo de donaciones,
de la empresa Bacardí y del gobierno de
los Estados Unidos a través de la Agencia
para el Desarrollo Internacional (AID), para continuar
y profundizar en estos estudios. Otras organizaciones,
como la Fundación Nacional Cubano Americana
y el Grupo de Estudios de la Concertación
bajo la coordinación de los Dres. Antonio
Jorge y Enzo Mainieri, continúan en este
empeño en una forma ordenada y eficiente.
Los
Colegios Profesionales, especialmente el Colegio
de Pedagogos y el Colegio de Arquitectos, han
preparado y están revisando sus planes
de desarrollo para la Cuba del futuro. Finalmente
el Colegio de Ingenieros Agrónomos y Azucareros,
a través del Círculo de Estudios
para el Desarrollo Agricola de Cuba, desde hace
años ha venido celebrando conferencias
y discusiones sobre el amplio Sector Agrícola,
que han dado por resultado la preparación
de dos libros, con más de 600 páginas
y más de 30 conferencias, que han sido
discutidos en distintos momentos, haciéndose
recomendaciones sobre los planes a adoptar y estudios
finales a realizar luego de las discusiones que
se llevarían a efecto con los grupos establecidos
en Cuba que hayan preparado a su vez, planes similares
para llegar a una debida concordancia.
Todos,
que sepamos, no han podido llegar a la preparación
de planes finales con el establecimiento de un
programa general o un programa sectorial con los
distintos proyectos a contemplar y costo aproximado
de los mismos, que podrían permitir su
presentación a organismos de crédito
regionales y/o intermedio, listos para su consideración
y que permitiesen a éstas y otras instituciones
la concesión de créditos o préstamos
en un plazo adecuado.
Los
esfuerzos anteriores en distintos sectores tienen
que agruparse para poder contar con un Programa
de Inversiones en que se contemplen la posibilidad
técnica y económica, el monto de
las mismas, los plazos de ejecución, las
instituciones responsables, los recursos en moneda
local que se aportarian, el origen de estos recursos,
los requerimientos institucionales y otros. Haría
falta, requisito indispensable de las instituciones
crediticias, un análisis de la situación
económico-financiera, aspectos financieros,
aspectos institucionales, la deuda externa, el
grado de endeudamiento, obligaciones parciales,
los ingresos del Estado; detenninación
de la capacidad de endeudamiento, el personal
técnico con que se cuenta y sobre todo
el grado de preparación de los proyectos
individuales, bien que sólo sea una idea,
un perfil de proyecto si se cuenta con estudios
de pre-factibilidad o de factibilida~ diseños
de ingeniería, de una muestra si fuera
un proyecto global; estado de los pliegos de licitación
y estimados de costos.
Todo
lo expresado en este párrafo anterior,
que pudiera parecer exagerado, es conveniente
conocerlo debido a que nuestro pueblo, el que
está en Cuba y en el exilio, mayonnente
cree, quizás debido más que todo
a la falta de infonnación adecuada, que
el contar con los recursos financieros necesarios
es una tarea fácil, y que tan pronto se
produzca el cambio tan deseado en Cuba, comenzará
una verdadera danza de millones y que los recursos
se entregarán inmediatamente, sin mayores
formalidades.
En
noviembre de 19"', brindé una charla
en el Kubeck Memorial Center de la Universidad
de Mami, en el llamado entonces "Instituto
de Profesionales Hispanoameri- canos Retirados",
titulada: "Requerimientos de Financiamiento
Externo en una Cuba Democrática",
en que me pennití analizar parte de la
Ley Helms-Burton y la propuesta ya mencionada.
Esa propuesta enviada al Congreso de los Estados
Unidos fue acogida con esperanza y simpatía
por los cubanos del exilio. En opinión
de quien esto escribe, esta propuesta está
bien preparada con la presencia y asesoría
del Departamento de Estado, de la Asociación
Internacional de Desarrollo (AID), y del Departamento
del Tesoro.
El
documento presenta en una forma ordenada la asistencia
técnica y financiera que podría
recibir Cuba en la oportunidad del establecimiento
de un gobierno de transición. En el mismo
se habló de una asistencia financiera entre
cuatro mil y ocho mil millones de dólares
en un plazo de seis (6) años, lo que podría
dar $666.66 millones en el primer caso y de $1,866.00
millones en el segundo caso, por cada año.
Repito que para que esto se produjese, habrá
que conducir estudios suficientes y bien respaldados
para comenzar "los desembolsos", no
era. como muchos lo podrán interpretar,
la entrega inmediata de estos fondos; se tendrán
que cumplir una serie de requisitos como los ya
mencionados.
Sobre
estos mismos aspectos hablé en otra charla,
ya que en el pasado año (julio del 2001)
en la agrupación Alpha 66, titulada "La
Agricultura después del régimen
Castro- comunista. Medidas sugeridas para su reconstrucción",
en la que volví a tratar sobre el mismo,
destacando la necesidad de discutir todos los
planes con los que se encuentran en Cuba, al objeto
de encontrar el camino más cierto, seguro
y posible que deberíamos seguir en el futuro,
sobre todo en los aspectos financieros y en este
caso en el establecimiento de una nueva política
agrícola.
Este
trabajo persigue el que se piense, luego de tantos
afios, en establecer una verdadera coordinación
en los distintos grupos de estudio que se han
realizado para lograr una mejor acción
en nuestro país, un mejor aprovechamiento
de los recursos, una ejecución más
rápida y el establecimiento de un verdadero
orden de prioridades. Por lo menos pongámonos
de acuerdo en ésto.
Debemos
tener fe en que contamos con los recursos humanos
necesarios y que no faltarán los recursos
financieros, siempre que se cumplan los supuestos
anteriores. Muchas reuniones se han celebrado
últimamente, especialmente la del Banco
Interamericano de Desarrollo, en Fortaleza, Brasil;
reuniones del PMI y del Banco Mundial, el apoyo
de los Estados Unidos al visitar el presidente
Bush la sede del BID y ofrecer un aporte especial
de cinco mil millones de dólares ($5,000.00)
para la creación de empleos que contribuyan
a la disminución de la pobreza, en este
caso en América Latina, y la importantísisma
reunión que se está celebrando en
Monterrey, México, convocada por Naciones
Unidas, con la presencia de más de cincuenta
Jefes de Estado y gobiernos de los cinco continentes
para estudiar cómo reducir la pobreza mundial
a la mitad. Allí están presentes
también el Banco Mundial, el FMI, el BID,
y muchos otros organismos regionales e instituciones
especiales de los países donantes. Destaca
la prensa, tanto nacional como internacional,
que la Cumbre de Monterrey es "el foro económico
más importante de las dos últimas
décadas". Cuba, que desgraciadamente
hoy en día está considerada como
uno de los países más pobres del
mundo, seguramente podrá beneficiarse de
esta ayuda financiera.
No
perdamos la fe, sigamos adelante. Que Dios permita
que estos planes puedan llevarse a cabo; que tanto
los cubanos que están en Cuba como los
del exilio, nos desarrollo futuro de la isla.
Para eso, habrá también que tomar
medidas heroicas, apretamos el cinturón
y grabamos bien en nuestras mentes y cumplirlo,
más la obligación principal de actuar
con amor patrio, con honradez, con honestidad
y combatientes con mucha fortaleza de ese flagelo
que se llama corrupción.