
Por
Manuel Márquez-Sterling
Revisando la enorme correspondencia en el exilio
de nuestro progenitor para editar las "Memorias
de un Estadista" publicada por la Editorial
Universal de Salvat, nos encontramos una carta
fechada unos días después del asesinato
del presidente Kennedy en 1963. Por su clarividencia
y por los nuevos descubrimientos acerca de este
suceso hoy publicamos unos de sus párrafos.
Márquez-Sterling en aquel entonces ya señalaba
a Castro como el autor del hecho y la razón
del por qué se ocultaron o desnaturalizaron
los hechos. Su larga y afilada visión se
adelantaba a más de 40 años de investigaciones.
Veamos:
¨....Tengo
la seguridad de que la mano de Castro está
metida hasta el codo en este repugnante asesinato.
No hace mucho ese loco delincuente (Castro) que
está reclutando a los criminales del mundo
entero, insultó a Kennedy, llamándole
rufián, y diciendo a los pocos días
que un suceso tremendo iba a conmover el mundo.
Eso puede haber sido un aviso..."
Y
¿Por qué la ocultación de
la verdad y su desnaturalización? Sigamos
con la carta: "Lo que ocurre es que los yanquis
están ciegos... no quieren ver lo que sucede
a su alrededor. Ahora andan buscando un "rightist"
(derechista) como locos, para acusar a Oswald
de estar en convivencia con las derechas, sin
darse cuenta de que no hay derecha más
brutal que el comunismo, ni "clue" (pista)
más definitiva que lo que Oswald hacía
en Nueva Orleans y fue a hacer a México.
Pero la derecha no es la guerra mundial sino la
lucha interna, y el comunismo es la posibilidad
de la guerra. Y ellos prefieren buscarse un lio
interno que una batalla externa..."
En
otras palabras, que por las razones de la posibilidad
de una guerra con la Unión Soviética
y de una invasión a Cuba, el presidente
Johnson y los que lo rodeaban procedieron a sacrificar
la verdad haciendo del presidente asesinado como
se hace con esos "TV Dinners" que después
de ser servidos e ingeridos se lanza la bandeja
a la basura y no quedan platos ni fuentes que
lavar. 
Que
ahora después de tantos años se
llegue a probar que el repugnante jefe de la ganstería
que regentea en Cuba mandó a matar a Kennedy
no va a provocar ya una reacción en el
país que impulse a la administración
presente o futura para que lleve a cabo lo que
se debió hacer hecho en aquella época:
Invadir a la Isla. Esto se puede dar de contado.
Sin
embargo, la enormidad de la acción es tan
grande y sus ramificaciones, en lo que a Cuba
y su libertad representa, creemos que nuestros
líderes del exilio deben apretar filas
y en un esfuerzo común blandir la verdad
y demandar que se abra una nueva investigación.
Se
precisa llevar nuestra verdad a todos los confines
para que el exilio y el destierro cubano queden
reivindicados, y que se pruebe de una vez y para
siempre que la mafia cubana no es la que está
aquí, en este país, sino la que
está allá. La verdad hay que decirla
a voces llenas y emplazar a todos los que saben
lo que pasó y no lo han dicho.
Pensemos
que en cualquier momento en un futuro próximo
habrá de sobrevenir la transición
y que con la verdad en la mano del asesinato de
Kennedy, se pudiera detener cualquier esfuerzo
de los amigos de Castro y su régimen en
este país para que apoyen en el continuismo
en nuestra patria.
¿Cómo
es posible que este país se pueda amigar
o reconocer entonces con aquellos que planearon
y llevaron a cabo la muerte de un presidente americano?
¿Es posible que a la muerte del asesino
se deje que los cómplices del asesino continúen
en el poder?
Cuba
ha vivido envuelta en muchos velos que han ocultado
la necesaria verdad. Lo del asesinato de Kennedy
por el ganster de La Habana tiene la fuerza de
empezar a descorrer las mentiras y darle nuevas
fuerzas morales a aquellos que se han opuesto
y se oponen al régimen tiránico.
Y
así mismo retamos al propio tirano en Cuba
a ver si de verdad tiene los costales que se requieren
para decirle al mundo: "Sí, yo mandé
a matar a Kennedy, y ¿qué? ¿A
qué le tienes miedo Fidel, si ahora tienes
todo el petróleo que necesitas y el apoyo
de todos los zapateros del mundo. Demuestra bribón
lo valiente que dices ser. ¿Qué
es lo que te pueden hacer? ¡A qué
no te atreves Fidel!
(Queremos
invitar a nuestros lectores a la presentación
de nuestro libro "Carlos Márquez-Sterling:
Memorias de un Estadista" que tendrá
lugar este jueves 19 a las 6 de la tarde en el
Salón Goizueta de la Cuban Heritage Collection,
Biblioteca Richter de la Universidad de Miami.)