
11
de Septiembre, 2003
Por: MGuatyMarrero
Un
personaje habanero muy popular en el siglo pasado
fue sin duda alguna, "El Andarín Carvajal",
quien durante más de medio siglo recorrió
calles y pueblos, en carreras de hasta 14 horas
de duración.
El
mote de Andarín se lo ganó a pulso
ya que se pasó la vida correteando, de
niño alrededor de su casa, y de mayorcito
se convirtió en corredor profesional. Nada,
que al hombre le encantaba correr.
Nació nuestro personaje, el 18 de marzo
de 1875 en La Habana y recorrió durante
su vida casi toda Europa en competencias internacionales,
ganando un total de 49 medallas.
En
1905 obtuvo el segundo lugar en una famosa carrera
en Estados Unidos. Al siguiente año se
celebraban en Atenas unos juegos olímpicos,
y en la isla se realizaron campañas para
que parti
ciparan
el corredor Carvajal, y el esgrimista Ramón
Fonst.
Por falta de recursos, el gobierno no mandó
a ningún cubano a participar. El Andarín
no se dio por vencido y recorrió La Habana
recaudando los fondos para pagarse el pasaje a
la capital griega. Sin embargo a pesar de todos
sus esfuerzos, llegó un día tarde
a los juegos, y Cuba se quedo sin representación.
En
enero de 1949, fue su última presentación
- show, en el gran estadio del Cerro. Después
de acompañar (a pesar de una hernia), al
argentino Guerrero, en un circuito alrededor de
la capital cubana, al llegar al estadio continuó
corriendo dándole varias vueltas. El público
presente poniéndose de pie, lo ovacionó
por varios minutos.
El
día 21 de ese propio mes moriría
víctima de un infarto al corazón
después de una bronca que tuvo con un haitiano
dueño de una vaca, al que correteó
machete en mano, por varias cuadras. La susodicha
vaca, había cometido el error de entrar
en la pequeña huerta que el Andarín
mantenía para
sobrevivir
junto a su casucha, en el barrio marginal de Llega
y Pon en La Lisa.
No
se sabe si el infarto que tuvo el Andarín,
fue debido a:
1-
La exhaustiva carrera que pegó detrás
del haitiano.
2- El berrinche que cogió con el haitiano
y la vaca de éste.
3- Las dos cosas.
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