
Por: MGuatyMarrero
2 de Agosto de 2004
A
finales del siglo XV, la "cañamiel"-
introducida siglos atrás en España
por Marco Polo-, producía pequeñas
cantidades de azúcar en Madeira y Canarias.
Este producto se vendía en las boticas
por onzas y a precio de oro. La caña pasó
a América en el tercer viaje de Colón
(1498) para ser plantada en La Española,
desde donde se expandió con gran rapidez,
siendo esta planta la que mejor s
e
aclimató y prosperó en Las Antillas.
A
finales del siglo XVI, Diego Velázquez
introduce la caña de azúcar en Cuba,
importándola desde La Española,
dando lugar al comienzo de la industria azucarera
cubana. En ese tiempo los colonos comienzan a
extraer el guarapo para fabricar azúcar,
pero al igual que en La Española, se prensaba
la caña en forma muy primitiva. La premura
con la que tiene que ser molida la caña
después de ser cortada, y el hecho de que
la zafra requiere un período de corte lo
más breve posible, crearon la necesidad
de mano de obra barata, dando lugar a la introducción
de esclavos de África.

En el siglo XVII se siguen instalando diferentes
tipos de trapiches en Cuba, y para finales de
1600 ya funcionaban unos 60. En esta época
Cuba seguía a la zaga de La Española
y otras colonias ibéricas en la producción
de azúcar, pero a lo largo de la primera
mitad del siglo XVI la calidad de las elaboraciones
azucareras decreció paulatinamente en La
Española, abriéndole un espacio
a la incipiente industria cubana.
La
producción de azúcar llega para
el año 1795 a las 14,000 toneladas. El
proceso azucarero inicia la creación de
una nueva y potente
clase: la de los criollos productores, y dueños
de tierra.
A
principios del siglo XIX es cuando Cuba entra
en la gran era del azúcar. Para 1830 ya
había mas de mil ingenios que producían
unas 94 mil toneladas, y cuando en 1837 llega
la locomotora de vapor a Cuba, se incrementa aún
más la elaboración de azúcar.
Cuba fue el séptimo país del mundo
en tener ferrocarriles, y el primero en América
latina.
A finales del siglo XIX debido a la modernización
de los ingenios azucareros, y el logro del transporte
de la caña por ferrocarril desde las lejanas
colonias cañeras, se reduce la cantidad
de los ingenios, de 2,000 a unos 500.
Los
colonos eran los dueños de pequeños
y anticuados ingenios, el costo de producir azúcar
comenzó a elevarse para ellos, viéndose
obligados paulatinamente a venderle la caña
a los centrales pasando de productores a proveedores,
convirtiéndose en dueños de las
colonias de caña.
En
la zafra de 1894 ya Cuba fabricaba 1 millón
de tonela
das
de azúcar.
En
el siglo XX cuando Cuba obtuvo la independencia
(20 Mayo 1902), con la introducción de
nuevos equipos los centrales azucareros se fueron
modernizando, se construyeron algunos con nueva
tecnología, y por ende su número
se siguió reduciendo.

En
1925, contaba con menos de 200 centrales, los
que elaboraron más de 5 millones de toneladas
de azúcar. En ese tiempo la mayoría
de los ingenios estaban en manos de extranjeros,
pero debido a leyes democráticas que dictaron
posteriores gobiernos, ya para finale
s
de la década de 1950, de los 161 centrales
trabajando, 121 eran propiedad de cubanos con
el 60% de la producción total, 26 norteamericanos,
tres españoles y uno francés. En
1958, Cuba tuvo una participación del 12,
3 % en la producción mundial, al procesar
sus ingenios más de 5 millones de toneladas
en apenas 57 días.

La industria azucarera de Cuba a partir de 1959
fue siendo paulatinamente devastada por la Revolución
comunista. La zafra de 1999 se prolongó
por más de 150 días y apenas alcanzó
los 4.5 millones de toneladas de azúcar.
Hoy en día no se puede hablar de la Industria
Azucarera en Cuba si no de la destrucción
de la misma. Casi un tercio de los 156 centrales
existentes, han estado paralizado en las zafras
más recientes. La producción en
los últimos 10 años alcanzó
solamente un promedio de 3,8 millones de toneladas.

¨Fuente del parque
del Central Jaronú, Camagüey¨.
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