
París, 7 de enero de 2007.
Querida Ofelia:
El joven escritor cubano naturalizado francés y residente en la Ciudad Luz, William Navarrete, dio una conferencia en Madrid, en el Congreso Cultural del Exilio bajo el titulo de: "Cuba, una música expoliada".
Dicha conferencia fue organizada por la Asociación Española Cuba en Transición y por el Partido Liberal Cubano.
Su disertación finalizó rindiendo homenaje a la Reina de Cuba, a la inolvidable Celia Cruz, aquí te transcribo sus palabras:
Celia Cruz, casi octogenaria, era, al final de su vida siempre activa, una artista realizada. Su carisma e innegable talento la convirtió en el ídolo de varias generaciones de hispanoamericanos, emigrantes, exilados como ella, o simples ciudadanos. Para los cubanos, Celia representaba algo más: la fuerza inquebrantable y la dignidad de no haber renunciado nunca -–siendo ella misma la esencia de Cuba-–, a su condición de exilada.
En uno de sus últimos trabajos discográficos, el penúltimo exactamente, sabiéndose muy enferma, Celia quiso dejarnos su testamento musical. En él –"Por si acaso no regreso" , es el título de esta pieza--, nos anuncia, alegre y resignada a la vez, que se está muriendo ya y que su único pesar es irse de este mundo sin ver a su Cuba liberada.
En múltiples entrevistas, Celia había revelado que su sueño era poder visitar la tumba de su madre en el cementerio habanero de Colón, madre a cuya muerte no pudo asistir porque el gobierno cubano, ensañado y vil, le arrebató ese derecho de hija, negándole la visa de entrada al país (aquí también hay que aclarar que todo cubano, haya o no adquirido otra nacionalidad, debe solicitar una visa de entrada a Cuba que sólo es acordada a aquéllos que, en el exilio o emigración, según el caso, hayan mantenido una conducta compatible --ejemplar, diría yo-- con los intereses del Estado cubano).
Celia era y es la cubana más conocida de todas los tiempos, también era y es la que más glorias ha obtenido con respecto a decenas de artistas, cantantes y compositores cubanos muertos en exilio que, como ella, han muerto sin ver sus sueños del regreso realizarse. La lista de todos es enorme y me es imposible aquí (es el tema de mi libro de ensayo de reciente edición "Cuba: la Musique en Exil"), en este breve espacio, ofrecerles, al menos mencionándoles, el homenaje que todos merecen.
Posteriormente, en el auditorium de la Maison de l'Amérique Latine de Paris, situada en el boulevard Saint-Germain, en pleno corazón del barrio latino, Navarrete dio una conferencia bajo el título "Cuba, une Musique Confisquée " y presentó su libro "Cuba: la Musique en Exil", ante un público compuesto fundamentalmente por intelectuales galos . La actividad cultural fue iniciada por el escritor cubano Eduardo Manet, ( el más importante intelectual cubano de París junto a Zoe Valdés, la que se encontraba también en la sala ).
Manet, que escribió el prólogo del libro, hizo hincapié en el serio trabajo de investigación llevado a cabo por Navarrete para contar la historia de cientos de compositores, músicos y cantantes, que se han visto obligados a partir de Cuba en busca de libertad hacia otras tierras fundamentalmente de América o Europa.
Casi 1,000 nombres aparecen en el índice onomástico del libro escrito en francés. Espero que sea traducido pronto para que pueda estar al alcance de un amplio público hispano.
William Navarrete lleva a cabo una labor intensa en cuanto a la defensa de los derechos humanos en la Perla de las Antillas y en todo lo que se refiere a la cultura disidente cubana. En el 2002 obtuvo el premio de poesía Eugenio Florit por su libro "Edad de Miedo al Frio".
Gracias a él y a Zoe Valdés fundamentalmente, la Maison de l'Amérique Latine ( organismo cultural que cuenta con el apoyo de los Ministerios de Relaciones Exteriores y de Educación galos ), ha abierto sus puertas a actividades culturales disidentes cubanas: teatro, cine, literatura, pintura, escultura, etc.
Según explicaba el éxodo de los músicos, compositores y cantantes cubanos, Navarrete invitaba al público a escuchar canciones de los mismos, y así en aquel corazón del barrio latino anoche se pudieron oir las voces de: Albuerne, Albita, La Lupe ( su Fever estremeció las paredes de un lugar acostumbrado a tanta cultura ), Chirino, Gloria Estefan, los Orichas, etc., para terminar con "Por si Acaso No Regreso ", interpretada por la reina de Cuba, a quien Navarrete dedicó la velada cultural. Esto provocó una ovación galo-cubana.
Mi querida Ofelia, sé como te hubiera gustado estar allí , pero te prometo que te seguiré enviando los discos que te recordarán aquellos años en los que no había censura en nuestra querida patria.
Hace unos 20 años un amigo disidente ruso me dijo: considero que mi país será libre sólo cuando Leningrado se vuelva a llamar San Petesburgo. Yo creo que cuando la Plaza de la Revolución se vuelva a llamar Plaza Cívica y en ella se escuche ese grito de Celia de "¡ Azuuucaaa! ", entonces podremos comenzar a hablar de una Nueva Cuba Libre y ... ella nos sonreirá desde el cielo.
Un gran abrazo desde el otro lado del mundo,
Félix José Hernández