
ENTREVISTA
A LA ESCRITORA CUBANA TERESA DOVAL EN EL PROGRAMA
MAGAZINE CUBANO
JAY:
Dos libros tuyos acaban de ser publicados: Posesas
de La Habana, por la editorial PurePlay Press,
de Los Angeles, y A Girl like Che Guevara, por
Soho Press, de Nueva York. ¿De qué
trata tu libro en español, Posesas de La
Habana?
TERESA:
Posesas trata sobre la vida en Cuba hoy día
y la historia está contada desde el punto
de vista femenino. Las protagonistas principales
son tres mujeres y una niña que están
solas durante un apagón nocturno en un
apartamento de Centro Habana. Mientras transcurre
el apagón, ellas conversan entre sí,
se pelean y hacen un recuento de sus vidas hasta
ese momento. La trama se complica por el hecho
de que hay un ladrón en el barrio, y ellas,
naturalmente, tienen miedo de que se les aparezca
en la casa.
JAY:
¿Las tres mujeres son miembros de una misma
familia?
TERESA:
Sí. Se trata de la bisabuela, llamada Abuelonga,
su hija Barbarita (una sesentona), y la hija de
Barbarita, Elsa (que tiene treinta y seis años).
Elsa es la madre soltera de Beiya, una niña
de once. Así, hay un nivel muy alto de
estrógeno en ese apartamento de dos cuartos
con barbacoa…
JAY:
Entonces, estas mujeres han vivido distintas épocas
de la historia de Cuba…
TERESA:
Sí, y cada una de ellas, durante sus respectivos
capítulos, se refiere a un período
diferente. Por ejemplo, la Abuelonga, de 90 años,
habla de la construcción del Capitolio
de La Habana, durante el gobierno de Machado.
Su hija habla de las novelas radiales como El
Derecho de Nacer, y del principio de los años
sesenta, cuando empezó la escasez de todo
y las mujeres no tenían ni blúmers
que ponerse (tal vez esa época fue la preparación
de los cubanos para el "período especial"
de los 90.) Elsa, la que tiene treinta y seis
años, se refiere a los duros años
90 y a la lotería de las visas, (el bombo)
que acaba de ganar su hermana, militante del Partido
Comunista. Qué raro…¿no? Finalmente,
la niña de once años, cuyo capítulo
cierra el libro, da una visión de las interioridades
de una escuela primaria cubana. Con ella se tiene
una visión del caso de Elián, desde
la perspectiva de una niña que vive en
Cuba. Vemos qué piensa ella de las manifestaciones,
de las mesas redondas, etc.
JAY:
¿Qué significa el título,
Posesas de La Habana?
TERESA:
Posesas está usado en sentido figurado.
Es decir, las protagonistas no están "poseídas
por el demonio" que es en el sentido en que
generalmente se usa esta palabra. Pero sí
están poseídas por un ambiente en
que la asfixia política y económica
las envuelve de tal forma que rompe hasta los
lazos familiares. Por otro lado, cuando cuatro
generaciones tienen que convivir bajo el mismo
techo, algo muy común en la Cuba actual,
la gente siente que vive al lado de un barril
de pólvora. La falta de comida, de ropa,
de transporte, más los apagones de varias
horas, hacen que las broncas familiares sean un
fenómeno diario y que las mujeres, que
son generalmente las que tienen que buscar qué
poner en la mesa, sean las más afectadas
y las que más tengan que luchar contra
la "posesión" del ambiente que
las rodea.
JAY:
En Cuba, tú estudiaste y luego diste clases
en la universidad. Una de las protagonistas, Elsa,
es estudiante universitaria de la carrera de Filología.
¿Reflejas con ella alguna de tus propias
vivencias como estudiante o profesora en la educación
superior de Cuba?
TERESA:
Elsa es una mezcla de varias conocidas mías.
.. y mucho de imaginación, desde luego.
Con ella vemos un fenómeno muy común,
que son las relaciones sexuales entre estudiantes
y profesores –ella queda embarazada de su profesor
de Comunismo Científico. Por otro lado,
se menciona el hecho de que la participación
en las escuelas al campo es un requisito para
estudiar una carrera, algo que no ha cambiado
desde la época en que salí de Cuba
hasta ahora. Lo que más me interesó
resaltar aquí es la doble cara que mantienen
los profesores universitarios en Cuba: por ejemplo,
el mencionado profesor de Comunismo Científico,
en la primera oportunidad que tiene, se va de
Cuba en una balsa.
JAY:
Continuando con el tema de la educación,
con la menor de las protagonistas, Beiya, la niña
de once años, el lector se transporta a
una escuela primaria de La Habana. Hay todo un
capítulo dedicado a este personaje. ¿Por
qué este interés en un personaje
infantil en una novela de adultos?
TERESA:
Desgraciadamente, Beiya ha perdido ya parte de
su infancia entre marchas combatientes, mesas
redondas, abuso de los adultos y un ambiente viciado.
Una de sus compañeras de clase es hija
de una jinetera. Beiya la envidia, y considera
que "lo mejor que le puede pasar a una es
tener una mamá jinetera." Quiero aclarar
que el rijoso asunto del jineterismo NO es uno
de los principales temas de Posesas, aunque sí
se menciona. Sucede que, por todo lo que se ha
descrito y dicho sobre el mismo, se podría
pensar que el 90 por ciento de las mujeres cubanas
son jineteras, y no es así.
JAY:
Volviendo a Beiya, decías que con ella
se refleja el sentimiento de muchos niños
cubanos con respecto a Elián. ¿Cómo
se ve esto?
TERESA:
Mira, la mejor manera de contestarte es leyendo
un fragmento en el que Beiya expresa cómo
ve un niño cubano la vida en Estados Unidos
(La Yuma, como se le dice en Cuba) y lo que ella
piensa realmente del caso de Elián: Pero
todo eso no puede ser verdad. No puede haber un
sitio donde existan tantas cosas y cualquiera
pueda comprarlas por la libre, donde tú
tomes toda la leche que te dé la gana aunque
ya hayas cumplido siete años, donde comas
bistés todos los días hasta que
te salgan por las orejas…¡Qué va!
Eso no puede ser aunque parezca que es así
en los videos y en las revistas…
Por
si las moscas voy a preguntarle a mi tía
Catalina el día que ella regrese. Le voy
a preguntar si en La Yuma es así, si hay
gente que vive en casas con piscina, con el refrigerador
lleno de jamón y un carro que parece un
cohete afuera. Yo lo veo en las películas,
pero, como dice Abuelonga, "vivir para ver
y ver para creer." Yo para convencerme de
que no hay invento tendría que verlo con
mis propios ojos. Quién sabe si me pongo
dichosa y convenzo a tía para que me lleve
con ella a La Yuma. Me meto bien encogida dentro
de una maleta y que nadie la abra hasta que lleguemos
a Miami. Entonces me voy corriendo para su casa
y me escondo allí y me como todo lo que
haya de comer en su refrigerador.
Ah,
y conmigo sí que no vale la gracia esa
de Elián González. Al que me quiera
reclamar le doy una mandada para el carajo que
no se va a parecer a nadie.
Hasta
a la propia mima se la doy si empieza a chivar
mucho.
Elián,
cará…Todavía me estoy acordando
de las marchas hasta el Parque de los Gritos y
de los liberen a Elián, liberen a Elián,
liberen a Elián… y los muchachos de mi
aula que decían Elián, mi amiguito,
por tu culpa no me dejan ver los muñequitos.
Ahí
fue cuando se inventaron las mesas redondas de
la televisión y el zumbarse a las tribunas
abiertas por las tardes. Yo estaba en cuarto grado
y la de marchas que me mandé entonces con
una bandera en la mano y una pancarta que decía
mafiosos de Miami liberen a Elián…Tanto
jodieron hasta que lo trajeron para acá.
Yamilé
tiene el video del cumpleaños de Elián
y yo lo vi en su casa. Ese chamaco es un reventao
de la suerte. Mira que ahogársele la pura
ahí delante de los ojos, pasarse un carajal
de días con tiburón sangriento atrás,
llegar a La Yuma y vivir la dulce vida unos meses
con los tíos… Y que después de andar
como los chiquitos yumas, con su mochila y su
telefonito, lo vaya a recoger el puñetero
padre y lo traiga a remolque para Cuba qué
linda es Cuba que ya de linda no tiene na. A pasar
trabajos otra vez. Oye, si la gracia es conmigo
formo una clase de escándalo que se oye
hasta en el comité central.
Mami
no me haría esa basura. Me juego la cabeza
a que me deja en La Yuma
comiendo pan con jamón…
Aquí
termina la escena. Ésa es la idea que tienen
muchos niños cubanos sobre el caso de Elián,
y lo sé por haber hablado con ellos, hijas
e hijas de mis amigas que todavía viven
en Cuba. Pero esos son los mismos muchachos a
los que se encuentran en las marchas con pancartas
de apoyo al sistema y que salen por la tele diciendo
que serán como el Che. La doble moral,
la vida con dos caras, comienza en la infancia…
JAY:
¿Qué otros temas se mencionan en
la novela?
TERESA:
Además de la educación, el tema
de la salud pública es uno de los "caballos
de batalla" del sistema de Cuba. En una escena
en que se describe un aborto en una hospital de
La Habana –Maternidad de Línea—los lectores
pueden llevarse una idea de cuáles son
las condiciones actuales de los hospitales, en
la que
los pacientes tienen que empezar por llevar sus
propias sábanas si no quieren dormir sobre
el colchón.
JAY:
Con respecto a "A Girl like Che Guevara",
tu primer libro publicado, ¿qué
te motivó a escribirlo?
TERESA:
Desde que llegué a San Diego, California,
en febrero del 96, las amistades de mi marido
y mis nuevos amigos norteamericanos se hacían
muchísimas preguntas sobre la vida en Cuba.
Una de las más comunes era, por supuesto,
sobre la educación gratuita. Con A Girl
like Che he tratado de dar a conocer qué
son las escuelas al campo –no precisamente campamentos
de boy scouts, como mucha gente piensa—sino parte
del pago por la supuesta gratuidad en la educación.
La asistencia a la escuela al campo es obligatoria
si se quiere tener derecho a la educación
superior en Cuba. Cuando yo estudié el
pre universitario, duraba de 45 días, que
era lo más frecuente, a tres meses. La
no participación era un dato negativo que
se reflejaba en el expediente acumulativo del
escolar, en la sección dedicada a las actividades
políticas. Hoy día es mucho peor,
pues ya el pre universitario completo debe estudiarse
en una escuela en el campo. Los estudiantes tienen
que pasar tres años completos, desde décimo
hasta doce grado, en una beca en el campo, con
doble sesión –estudio y trabajo—para poder
estudiar en la universidad.
JAY:
¿Cuándo tiene lugar la acción
de A Girl like Che Guevara?
TERESA:
La acción transcurre en el contexto de
una escuela al campo en el año 1982, pero
tiene escenas retrospectivas, como un capítulo
dedicado a las salidas por el puerto del Mariel
y a los actos de repudio a los que obligaban a
los estudiantes a asistir. Pero la trama en general
se basa en la vida en un campamento de Pinar del
Río, donde los estudiantes recogen hojas
de tabaco y asisten a talleres ideológicos
durante el día, y hacen otras cosas más
interesantes para ellos por la noche.
JAY:
¿Cómo cuáles?
TERESA:
Como hacer el amor a escondidas de los profesores
o con los profesores.
Hay parejas de alumnas y maestros, de alumnos
y alumnas, de muchachos y muchachos y de muchachas
y muchachas. Otras actividades nocturnas incluían
la búsqueda de comida por todos los medios
posibles, no todos lícitos...
JAY:
La protagonista, Lourdes, es una adolescente que
quiere, según sugiere el título
del libro, "ser como el Che." ¿Es
una decisión real o forma parte de la "doble
cara" que se estila en Cuba?
TERESA:
Al comienzo de la novela, es una decisión
muy real. Lourdes es hija de un
profesor de Marxismo de la universidad, y nieta
de una santera que, antes de que Lourdes salga
para la escuela al campo, la lleva a una consulta
de Santería, donde le dicen que su estancia
en Pinar del Río va a ser peligrosa, y
que va a tener que cuidarse mucho. Así,
en Lourdes se combinan y luchan dos tendencias:
la de pedirles protección a los santos
de su abuela y la de ser como el modelo que le
dan a seguir en la escuela, como el Che que es,
por supuesto, ateo. Por otro lado, Lourdes es
una niña "bitonga" , como se
decía entonces, a nerd, y tiene que enfrentarse
no sólo a sí misma en esa lucha
interna entre Santería y materialismo dialéctico,
sino al abuso de sus compañeros de campamento,
que la hacen blanco de sus burlas. Para ella,
crecer y llegar a ser "una verdadera mujer"
consiste en enfrentarse a todos estos retos políticos
y sociales.
JAY:
La Santería, entonces, ¿desempeña
un papel importante en la novela?
TERESA:
Sí, hay muchos elementos de Santería,
desde la descripción de una "limpieza"
para curarse de una enfermedad, hasta trabajos
para atraer a un hombre (amarres) y para hacer
daño a los enemigos.
JAY:
¿Por qué escribiste este libro en
inglés?
TERESA:
Primero, porque al llegar a los Estados Unidos
no pensé que hubiera muchas oportunidades
de publicar en español. Me dije, en dialecto
centro habanero:
"Si estamos en La Yuma, vamos a hablar en
yuma." Por cierto, después descubrí
que hay varias editoriales en español,
y algunas de ellas, como PurePlay Press, que editó
mi libro, están dedicadas exclusivamente
a temas cubanos. Eso fue un descubrimiento magnífico.
Por otra parte, quise dar a conocer al público
norteamericano la realidad cubana que nuestros
compatriotas ya conocen de primera
mano, pero de la que hay, lamentablemente, muy
poco escrito en inglés. Como te decía,
muchas personas creen que la escuela al campo
en Cuba es un campamentos de boy scouts, y nada
más lejos de la verdad. Por cierto, hay
un artículo excelente sobre las escuelas
al campo, de María Argelia Vizcaíno,
que vi publicado en El Veraz. Hace falta que se
traduzca toda esa información.
JAY:
¿Dónde se pueden encontrar tus libros
en estos momentos?
TERESA:
Los libros se encuentran en Books and Books, de
Coral Gables, donde hice un book signing el mes
pasado, y en la librería Borders, de San
Juan, donde pienso tener otro book signing el
próximo fin de semana. También los
pueden encontrar en Barnes and Noble y en amazon.com
(que es más barato) por los títulos
Posesas de La Habana y A Girl like Che Guevara.
JAY:¿Qué
hacías en Cuba?
TERESA:
Era profesora de inglés de la facultad
de Estomatología.
JAY:
¿Cómo llegaste a Estados Unidos?
TERESA:
En el 95 yo estaba asistiendo a un grupo cuáquero
en Centro Habana. Entonces, llegó a Cuba
una comisión afiliada a organizaciones
religiosas de California. La organizadora del
grupo cuáquero me pidió que les
fuera a traducir y conocí a un ex capellán
de la Fuerza Aérea que estaba entre los
miembros de esa organización. Empezamos
una relación, nos casamos y en el 96 llegué
a San Diego.
JAY:
¿Qué haces ahora?
TERESA:
Estudio el doctorado en literatura española
en la Universidad de Albuquerque, en Nuevo México.
JAY:
¿Piensas visitar Puerto Rico pronto?
TERESA:
Llego el miércoles 14 y, probablemente
el fin de semana, voy a hacer una
presentación de mis libros en la librería
Borders, de San Juan.
Notas
del Editor:
Para mas informacion sobre la vida y obra de Teresa
Doval visite su sitio en la internet http://www.dovalpage.com
Si
desea comprar sus libros de click encima de los
titulos.
Posesas
de La Habana:
A
Girl like Che Guevara:
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