
Desciendete
de un rey de una tribu del Congo. Su hijo, Gundo,
fue capturado por los traficantes de esclavos.
En
Lajas fue vendido a un latifundista llamado Ramón
Paredes y le llamaron Ta Ramón Gundo Paredes.
Es el tatarabuelo de Benny More.
Es
vendido a Doña Susana Benitez. Posteriormente
al conde de More y pasa a llamarse Ta Ramón
Gundo Moré.
Con Julia More (esclava propiedad del Conde) tienen
una hija llamada Julia. Gundo se emancipa y muere
liberto a los 94 años.
Julia
Moré tienen seis hijos con Simeón
Armenteros y Calvo, coronel del ejército
mambí: Patricia, Bernabé, Tomás,
Felipa, Chiquitica y Sofía. Patricia fue
la primera de las hijas. No fue reconocida por
su padre y lleva el apellido Moré de su
madre. Patricia tuvo relaciones con un rico español
y tuvo cuatro hijos: Ofelia, Felipe, Julia y Virginia
Secundina.
A
los 18 años, Virginia Secundina More tiene
un hijo con Silvestre Gutiérrez: Bartolomé
Maximiliano,
que
lleva el apellido de su madre. Bartolomé
es el mayor de 18 hermanos
El
propio Bartolomé (Benny), asegura que siempre
tuvo vocación por la música: "Yo
creo que empece a cantar cuando me quitaron los
pañales, por lo menos así yo me
veo en mis recuerdos, cantando desde muy niño".
Su
madre confirma que desde pequeño le gustó
la música. Dice su madre que con seis años
buscaba una tabla y un carrete de hilo, ataba
el hilo a la tabla y decía que eran las
cuerdas de una guitarra. De esta forma fabricó
su primera guitarra con seis años.
Su
hermano Teodoro participaba en el conjunto que
Benny montó muy pequeño, con machetes
y clavos como instrumentos. Las latas de leche
condensada hacían las veces de bongóes.
En
1935, con 16 años, forma parte del primer
grupo musical serio. No sabía nada de música,
Se compró una guitarra pero no sabía
tocarla.
Se
va con su hermano Teodoro a cortar caña
a la central Jaronú y conoce a Castellanos
y Víctor Landa, que le ayudan a empezar
a tocar la guitarra. Con el dinero que ganó
y los ahorros de Teodoro compró su primera
guitarra de calidad en Morón. Al año
siguiente, 1936, se va a La Habana. Vive de vender
frutas y viandas golpeadas o deterioradas y yerbas
medicinales. A los seis meses regresa a Las Lajas.
Se traslada a la central Jaguayal, cerca de Ciego
de Avila, a cortar caña con Teodoro. Después
se van al Central Vertientes.
En
1939 Bartolomé y Teodoro enferman de fiebre
palúdica. Alterna su trabajo con las serenatas
en compañía del conjunto Avance
(Horacio Landa, Enrique Benitez, Che Casonas,
Mayombe y otros. Benny era el cantante). Con dos
de los integrantes de este conjunto (Enrique Benitez
y Cheo Casanovas), forma posteriormente un trío
de voces y guitarras.
En
1940 llega a La Habana por segunda vez. Durante
cuatro
años vive como puede, tocando y cantando
en bares y cafés. Pasa el sombrero y dice
"Coopere con el artista cubano". En
los restaurantes lo echaban a la calle para que
no molestara a la clientela.
A
comienzos de los 40, en la emisora CMQ comienza
un programa titulado Corte Suprema del Arte, en
el que concursa todo tipo de artistas. Los que
triunfan son contratados por empresarios sin escrúpulos,
que los explotan. Otros no tienen tanta suerte
y su participación en el concurso es cortada
de forma brusca y
humillante por medio del toque de una campana.
Bartolomé
se presenta al concurso. Presentan el programa
Germán Pinelli y José Antonio Alonso.
Nada más empezar a cantar le tocan la campana.
Más tarde volvió a participar en
este programa y ganó el primer premio.
Junto con un compañero llamado Anselmo
cantaba a dúo por las calles. Formó
parte del cuarteto Cordero.
Su
primer trabajo estable fue con el conjunto Cauto,
que dirigía Mozo Borgellá. En la
emisora CMZ cantó con el sexteto Fígaro,
de Lázaro Cordero. En 1944 debuta en la
emisora 1010, con un gran éxito, actuando
con el septeto Cauto.
Por
entonces, Siro Rodríguez, del Trío
Matamoros, lo escucha cantar en el bar El Temple,
causándole una gran impresión. Algo
después, el Conjunto Matamoros tienen que
cantar en la emisora 1010 pero Miguel Matamoros
está afónico y le pide a Mozo Borgellá
(director del septeto Cauto), que le preste a
uno de sus cantantes. Borguellá envío
a Bartolomé, que se quedó con Matamoros,
grabando varios discos.
El
conjunto estaba
formado
por Miguel, Siro y Rafael (voces), Ramón
Dorca (piano), José Macúias y José
Quintero (trompetas), Cristóbal Mendive
(contrabajo) y Agustín Gutierrez (bongó).
Al entrar Bartolomé pasa a ser la voz prima,
substituyendo en este cometido a Miguel Matamoros,
que se dedica a dirigir el conjunto.
Con
el Conjunto Matamoros va a México, en 1945,
donde canta en los dos cabarets más famosos
de la época: el Montparnasse y el Río
Rosa. Grabó varios discos y le gustó
su voz grabada. El propio Bartolomé reconocería
más adelante que lo más emocionante
de su carrera musical había sido escuchar
su voz grabada.
El
Conjunto vuelve a La Habana, pero Bartolomé
continúa en México. Rafael Cueto
le dice "Sí, pero recuerda que en
México le dicen bartolo a los burros. Quédate,
pero cambiante el nombre". "Desde hoy
me llamaré Benny, Benny More", contestó
el artista.
En
México Benny se queda sin dinero y le pide
a Clemente Piquero "Chicho" que le ayude
a conseguir permiso del sindicato de artistas
para poder trabajar. Consigue ese permiso y consigue
la primera actuación por su cuenta en el
cabaret Río Rosa. En ese mismo cabaret
forma el Dueto Fantasma con Lalo Montané.
También se llamó el Dueto Antillano.
En
México graba para una multinacional norteamericana,
la RCA Victor, junto con la orquesta de Mariano
Mercerón: Me voy pal pueblo y Desdichado.
También grabó en México con
Pérez Prado: Bonito y sabroso, Mucho corazón,
Pachito el che, Ensalada de mambo. El público
lo bautiza como el Príncipe del Mambo.
También grabó en México Dolor
carabali, que Benny consideraba su mejor composició
n
grabada con Pérez Prado, hasta el punto
de que no quiso volver a grabarla.
A
finales del 50 regresa a Cuba. Era una estrella
en México, Panamá, Colombia, Brasil
y Puerto Rico, pero casi desconocido en la isla.
Su primer éxito en Cuba fue Bonito y Sabroso.
Triunfó
en sus actuaciones en la Cadena Oriental de radio.
Poco antes, Pérez Prado había estado
en oriente con un cantante llamado Yeyo Cané
al que anunciaba como Benny More. Así que
cuando llegó el verdadero Benny nadie creía
que él era el auténtico... hasta
que lo escuchaban cantar.
Durante
un tiempo alternó el trabajo en la Cadena
Oriental con los viajes a La Habana para grabar
con RCA
En
ese tiempo se convierte en el Bárbaro del
Mambo. ¡Oh, Bárbara! era el tema
que triunfaba en el programa de Cadena Oriental.
Un día en Santiago, parado en una esquina
con Israel Castellanos, pasa una chica estupenda
y Benny Exclama ¡Mira que bárbara!.
Un muchacho que estaba allí le dice a Benny:
"Que va, compay, el bárbaro es usted".
Esa misma noche en la radio lo presentan como
el Bárbaro del Mambo.
En
La Habana trabaja en la emisora RHC Cadena Azul,
con la orquesta de Bebo Valdés, que presentaba
el nuevo ritmo batanga. El locutor del programa
Ibraín Urbino, los presenta como El Bárbaro
del Ritmo. Le ofrecen grabar para la Panart con
la Sonora Matancera, pero rechaza la oferta. No
le gusta la orquesta.
Fracasa
el ritmo batanga y Benny es contratado por Radio
Progreso, con la orquesta de Ernesto Duarte. Además
de la radio, cantaba en bailes, cabarets y fiestas.
Cuando cantaba en el Centro Gallego se desbordaban
las aceras y jardines del Capitolio para escucharlo.
En
1952 graba con la Orquesta Aragón y decide
que en los bailes en que él actúe
será esta orqu
esta
quien lo acompañe. La orquesta, procedente
de Cienfuegos, tenía dificultades para
actuar en La Habana, que era un coto cerrado,
y Benny les ayudó de esta manera.
Con
Duarte Benny tiene algunos problemas y todo se
agrava cuando algunos amigos le hacen ver que
Duarte no lleva a Benny a los bailes que su orquesta
amenizaba los sábados y domingos por ser
negro.
Benny
reaccionó con furia. Se presento ante el
agente de RCA en Cuba, Mariano Conde, y le espetó
que no volvía a grabar con la orquesta
de Duarte y el porqué. Naturalmente, el
agente de RCA se decantó por Benny, que
decidió entonces formar su propia banda.
Los
primeros integrantes de la Banda Gigante fueron
los siguientes: Cabrerita (piano), Miguel Franca,
Santiaguito Peñalver, Roberto Barreto,
Celso Gómez y Virgilio (saxofones), Chocolate,
Rabanito y Corbacho (trompetas), José Miguel
(trombón), Alberto Limonta (contrabajo),
Rolando Laserie (batería), Clemente Piquero
"Chicho" (bongó), Tabaquito (tumbadora),
Fernando Alvarez y Enrique Benitez (coros). La
primera vez que Benny actuó con su propia
orquesta fue en el programa Cascabeles Candado
de la emisora CMQ.
Benny
Moré era habitual visitante de Marianao,
donde vivía su novia, y de los bares de
la playa, en los que ponía sus propias
canciones en la vitrola y cantaba a dúo
consigo mismo.
Su
estilo abrió un camino ignorado a nuestro
canto y ritmo. Personalidad original, fue culminación
de todo un sendero recorrido por el arte musical
entre nosotros. Su voz, que recorría todo
el registro vocal, tonalidades y tiempos, se doblaba
en frases y gritos, acompañada de pasos
bailables, creando una atmósfera envolvente.
Pasaba
de la interpretación de una canción
tenue a un guaguancó, casi sin transición,
consiguiendo en ambos la máxima calidad.
Desconociendo la téc
nica,
dirigía su grand orquesta, imprimiéndole
un sello cubanísimo.
En
1954 y 1955 la Banda Gigante de Benny Moré
alcanza gran popularidad. En el 56 y el 57 realiza
una gira por Venezuela, Jamaica, Haití,
Colombia, Panamá, México y Estados
Unidos. En Estados Unidos canta en la gala de
entrega de los Oscar. Estuvo acompañado
por la orquesta de Luis Alcaraz, obteniendo un
gran éxito.
Actúa
en muchos lugares del país y en La Habana
actúa en los bailables de La Tropical y
en el Sierra. En 1960 comienza sus actuaciones
en el Night and Day.Benny desconocía la
técnica profesional de dirigir una orquesta
pero le imprimió un sello personal y cubanísimo
que le hizo ganar el título de El Bárbaro
del Ritmo. Él le llamaba a su orquesta
"su tribu" y con ella viajó casi
toda América.
La
forma de vestir de Benny era tan peculiar que
también llamaba la atención y aún
más cuando comenzó a usar un bastón
sin dejar de usar su enorme sombrero. Por otra
parte la voz de Benny recorría todo el
registro vocal, tenía el don de hacerla
sonar más fina o grave pasando por todas
las tonalidades y tempos.
Sentía
un gran amor por su isla de Cuba y aún
más por sus raíces campesinas. Frecuentemente
visitaba a su adorada madre en Santa Isabel de
las Lajas, momentos que compartía con otros
familiares y amigos para realizar lo que por necesidad
tuvo que hacer cuando niño y que en ese
momento como artista famoso hacía por el
puro placer de disfrutar la vida campesina en
los bellos campos de Cuba.
Benny
recibió una propuesta para realizar una
gira por Europa, especialmente Francia, pero la
rechazó por miedo a viajar en avión.
Este miedo venía motivado por los tres
accidentes que sufrió.
Benny
no tenía estudios de música, pero
aún así era capaz de dirigir su
banda gigante y de orquestar cualquier tema. El
propio Benny lo reconoció cuando dijo "Mira,
mi socio, yo de música no se una papa aunque
la mayoría de cosas que interpreto tienen
letra y música de mi creación. Nunca
he estudiado música. Yo lo que tengo es
un gran oído. Recuerdo que una vez, preocupado
por esta idea, quise ponerme a estudiar música
y el maestro González Mántici me
dijo que era lo peor que podría hacer".
Cuando
se conocieron Benny y Rafael Lay, director de
la Orquesta Aragón, en 1952, Lay quedó
sorprendido y afirma que Benny dijo que había
que trabajar y empezó a tararear una melodía
"Las trompetas tienen que hacer esta figura,
los saxofones ésta, aquí entrará
el coro y los trombones este otro diseño".
Dictó de esta manera todo la instrumentación.
Lay dudó de que aquello pudiera sonar bien,
pero al día siguiente tuvo que cambiar
de idea cuando presenció la grabación
de la pieza.
Benny
siempre fue un artista comprometido con el pueblo,
fiel a su propio origen y sabedor de los malos
tiempos que había pasado antes de triunfar.
De
esta manera, siempre estuvo dispuesto para cantar
en fiestas populares, muchas veces sin cobrar
ni un peso.
En
cierta ocasión, con motivo de su actuación
en Haiti, la orquesta fue invitada por el presidente
Paul Magloire a una comida en una finca, junto
con las autoridades y el cuerpo diplomático.
Benny no aparecía y tuvieron que salir
a buscarlo. Lo encontraron en un barrio pobre,
compartiendo con sus habitantes y, de manera especial
con los niños. Sus compañeros le
dijeron que debía ir a la comida, pero
se negó a ello porque le impedía
estar con los pobres.
El
estado de salud de Benny se agrava. Hace mucho
tiempo que no bebe, pero su hígado está
irreversiblemente dañado. El 16 de febrero
de 1963, tres días antes de morir, Benny
actúa en Palmira. Todo el día lo
pasa en la cama, pero por la noche actúa
y lo hace con éxito. En el intermedio se
va al coche a tumbarse. Vuelve al escenario y
canta Dolor y Perdón, Maracaibo y Castellanos
que bueno baila usted.
De
vuelta a La Habana empeora su estado de salud,
con vómitos de sangre. En La Habana ingresa
en el hospital Emergencias. Ya a principios de
la década de 1960 su salud se había
quebrantado visiblemente a causa de una cirrosis
hepática que no le impedía una actividad
artística sin reposo y finalmente lo llevó
a la muerte con 47 años el día 19
de febrero de 1963, Benny More muere en la cama
22 de la sala H a las 9,15 horas.
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