Entrevista
de Carlos Estefania (Cubanuestra) a Carlos Alberto
Montaner
C.E.
Hoy es 17 de julio del año 2005, tenemos
a nuestro lado al político e intelectual
cubano Carlos Alberto Montaner, que nos va hablar
un poco de su viaje reciente por América
Latina y hacia donde va América Latina
y quizás también de un seminario
en que él ha participado. Montaner, cuéntanos
del viaje ¿A dónde fuiste, que se
hizo en ese viaje?
C.M.
El viaje fue para presentar un libro que se llama
“La libertad y sus enemigos” que publicó
la editorial sudamericana, es un libro que reúne
20 ensayos en torno al pensamiento liberal y donde
se discuten ideas económicas, políticas,
jurídicas, filosóficas y se examinan
algunos casos concretos de países que han
abordado el cambio del pensamiento liberal y los
resultados que han tenido.
Es
uno de esos viajes de presentación de libros
más o menos convencionales, lo único
que aquí debido a la actividad de la embajada
cubana en algunos casos como en Argentina, tanto
en Buenos Aires como en el Rosario, hubo algunos
incidentes menores donde unas 20 o 30 personas
daban gritos fuera de los locales pero dentro
del local habrían 1000 personas o centenares
de personas que querían acudir, a esto
en Argentina le llaman “escrache” que es una palabra,
probablemente de "scratch" de borrar
de eliminar del Inglés.
También
en Lima los estudiantes pidieron el Salón
de Actos de la facultad de economía para
hacer una presentación del libro y llegaron
estudiantes de distintas universidades con muchísimo
interés para participar, pero las autoridades
de la Universidad de San Marcos, probablemente
presionadas por la embajada cubana, porque realmente
no hay ninguna otra explicación, les negaron
a los estudiantes el derecho y la posibilidad
de escuchar lo que yo quería decir. Los
estudiantes se mostraron indignados y después
hubo una respuesta en todos los periódicos,
una carta abierta donde decenas de peruanos muy
prominentes firmaron quejándose de este
acto de censura de la Universidad de San Marcos,
y finalmente todo eso Carlos, lo que ha servido
es para impulsar el interés por el libro
C.E.¿Tú
estuviste en Lima Perú, estuviste en Argentina
….?
C.M.
Sí, empecé en Uruguay, Argentina,
Chile, Perú y luego Ecuador
C.E.¿En
todos estos países se hizo la presentación
del libro?
C.M.
En todos estos países
C.E.¿Y
hubo alguna Institución que te apoyaba
en este tipo de….?
C.M.
Si, fue la fundación Naumann , fundación
Alemana que es la fundación que ayuda a
los grupos liberales la que financió mi
viaje y la que ayudó a las distintas instituciones
liberales de cada uno de estos países a
que a su vez organizaran la recepción y
la logística del movimiento por cada uno
de estos países
C.E.
Bueno ahora, al margen de lo que aconteció
con este libro ¿Cuál es tu visión
de la situación en América Latina,
hacia donde se dirige América Latina?
C.M.
Yo estoy muy pesimista porque hay un fenómeno
muy grave en América Latina y es que no
existe un consenso entre la clase dirigente de
hacia donde debe encaminarse el país. Es
decir, no hay un proyecto nación en la
clase dirigente, en el 90% de la clase dirigente,
salvo en el caso de Chile, donde la izquierda
y la derecha, y todo el arco político democrático
menos el 5% que son los comunistas, coincide en
el tipo de Estado en el que ellos creen que pueden
lograr el desarrollo económico, la estabilidad
institucional y finalmente conciben un Chile mucho
mejor dentro de 10 dentro de 20 años, precisamente
porque como en los países del primer mundo
hay un acuerdo entre esa cúpula dirigente
de cómo hay que hacer las cosas, cómo
no se puede prescindir del método democrático
para tomar las decisiones colectivas, del respeto
por las instituciones de la República ,
del respeto por la propiedad privada, del respeto
por el mercado y no por la planificación
de los técnicos ni mucho menos y basados
en esas coincidencias donde izquierda y derecha
están básicamente de acuerdo se
puede asegurar la gobernabilidad del país
y se puede predecir que dentro de 10 años
el país va a estar mucho mejor, y dentro
de 20 años a su vez va a estar muchísimo
mejor y se pueden hacer planes a largo plazo que
es la característica de las naciones desarrolladas.
Lo
que hace a un pequeño país como
Suiza formado por tres etnias que se han hecho
la guerra durante toda la historia y sin embargo
es el país más próspero del
mundo, lo que lo hace grande es que tú
puedes predecir que dentro de 50 años Suiza
será mucho más próspera,
porque funciona el estado de derecho, porque no
hay duda en cuanto al sistema económico,
porque hay todas las garantías jurídicas
para cualquier tipo de inversión y finalmente
la suma de esas seguridades es el de saber que
el país está a prueba de sobresaltos.
En América Latina no hay ningún
país, con la excepción de Chile
y probablemente Costa Rica, que esté a
prueba de sobresaltos
C.E.
En el caso de Brasil, al margen de los escándalos
de corrupción ¿Que tu crees del
proyecto Lula?
C.M.
Para mí Lula ha sido una sorpresa positiva,
yo temía que su gobierno hubiera sido un
gobierno mucho más radical, mucho menos
realista, más pegado a aquellos documentos
que se publicaban en el foro de Sao Pablo y en
donde el partido de Lula tenía una participación
muy destacada y que auguraban un desastre en el
terreno económico y político, pero
no ha sido así, incluso Lula y Kirchner
sirven de cierto contrapeso dentro de la propia
izquierda latinoamericana frente a Chávez,
es un factor de moderación de Chávez
y eso genera ciertas fricciones. Estando en esa
gira coincidí con una reunión que
hubo en Asunción Paraguay de dirigentes
y presidentes de países de Sudamérica
y lo que pude enterarme, por gente que estuvo
en esa reunión, es que había un
enorme malestar entre Kirchner y sobre todo de
Lula con la participación de Chávez,
pues parecía una especie de papagayo tropical
desatado y lo que intentaban era callarlo porque
se le daban diez minutos para hablar y durante
hora y media no decía otra cosa que disparates
y vulgaridades.
C.E.
Regresando ahora a Europa, has participado en
un seminario donde conociste incluso a un parlamentario
sueco de origen chileno, Mauricio Rojas ¿Puedes
hablar un poco de ese seminario, quien convocó
el seminario, que se dijo sobre Cuba en el seminario?
C.M.
El seminario es el II Foro Atlántico convocado
por la Fundación Internacional para la
Libertad que dirige Mario Vargas Llosa y el secretario
general es Gerardo Giovanni, un argentino de Rosario,
y el propósito de ese Foro es examinar
los problemas y estrechar los lazos a ambos lados
del Atlántico, es decir, terminar con la
idea de que existe una cosa que se llama Europa
y que esa cosa debe ser adversaria de los Estados
Unidos y Canadá, y plantear la relación
trasatlántica como un vínculo cultural
de una misma civilización a ambos lados
del Atlántico que debe defenderse conjuntamente
y no hostilizarse. Es un poco la posición
Atlantista frente a dirigentes a veces conservadores
como Chirac que tienen una posición antinorteamericana,
que por cierto es típica del Gaulismo.
Estos esfuerzos son interesantes y son convenientes
porque nada perjudicaría más a la
causa de la libertad que un deterioro de esos
lazos trasatlánticos que finalmente fueron
los que hicieron posible que occidente triunfara
en la guerra fría y que los países
que forman ese primer mundo dieran un salto exponencial
después de la II Guerra Mundial y se convirtieran
en países realmente admirables.
C.E.¿Y
sobre Cuba que se habló en términos
generales y qué tesis presentaste tu en
este evento?
C.M.
Bueno yo realmente no hablé de Cuba. Cuba
no estuvo presente salvo en algunas referencias
marginales que hizo el propio Mario Vargas Llosa
o que hicieron algunos de los comentaristas. Se
habló más de Venezuela y se habló
más de la situación Latinoamericana
en general. Mi intervención, una intervención
breve de diez minutos, estuvo dedicada a explicar
la incongruencia que existía en América
Latina entre el tipo de estructura de nuestros
estados, estructura republicana, concebida para
el mantenimiento y la defensa de los derechos
individuales, y sin embargo la filosofía
populista, estatista y dirigista que animaba a
un porcentaje muy grande de la clase política
latinoamericana, es decir, tenían dos cosas
que se dan de narices, por una parte una estructura
política cuyas instituciones fueron concebidas
para una cosa que es totalmente opuesta a lo que
defiende la familia populista y como de esa contradicción
lo que surgía era un empobrecimiento progresivo
de las masas latinoamericanas y una tremenda inconformidad
con un sistema político inadecuado para
los fines que se persiguen desde el Estado.
C.E.
Muchas gracias Carlos Alberto por tus palabras
para Cubanuestra.
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