
Tania
Díaz Castro
LA
HABANA, Cuba - Según datos recogidos en
el libro 100 famosos en La Habana, del escritor
Leonardo Depestre Catony, con prólogo de
Eusebio Leal, historiador de la ciudad, salta
a la vista que fueron muy pocos los intelectuales
más destacados del mundo los que sintieron
curiosidad por observar directamente los inicios
de la revolución cubana en 1959. Pablo
Neruda, Miguel Ángel Asturias, Francoise
Sagan, Jean Paul Sartre, Simone de Beauvoir y
algunas personalidades de gobierno.
Nada,
que según este curioso libro, atiborrado
de información desconocida, editado en
1999 por la Editorial Ciencias Sociales, de La
Habana, esos intelectuales que visitaron Cuba
en fecha bien temprana no volvieron más.
Sartre
llegó a La Habana el 22 de febrero de 1960,
acompañado de su esposa, Simone de Beauvoir,
también escritora. Por esos días,
según él mismo confesó, recomendaba
la violencia como única alternativa para
lograr una completa libertad. A finales de la
década del cuarenta -se consideraba un
socialista independiente- había criticado
duramente a la extinta Unión Soviética,
y denunció la represión y la violencia
del ejército francés en Argelia.
Sartre
se convirtió públicamente en un
fuerte defensor de los brotes de rebeldía
de los jóvenes húngaros en 1956;
se manifestó contra la intervención
soviética en ese país, y más
tarde contra la intervención en Checoslovaquia,
en 1968, del ejército rojo.
El
destacado filósofo francés, dramaturgo,
periodista y político ha merecido, a pesar
de la indiferencia que sintió hacia la
revolución cubana en los últimos
veinte años de su vida (murió el
15 de abril de 1980, en París), una exposición
en los salones de Casa de las Américas,
donde se exhiben decenas de fotos tomadas por
Alberto Korda durante la visita del escritor a
La Habana, que sirven de marco para rendir homenaje
a su obra en el año de su centenario.
Las
actividades que acompañan la exposición
se componen de conferencias, proyecciones de documentales,
presentaciones de libros y representaciones teatrales.
En la exposición fotográfica puede
verse a la pareja Sartre-Beauvoir charlando con
Fidel Castro, Ernesto Guevara y otros dirigentes.
Xavier
D´Arthyus, agregado cultural de la embajada
de Francia en Cuba, hizo saber a los asistentes
a la inauguración de la exposición
que Sartre y la señora Beauvoir llegaron
en febrero de 1960 a La Habana con el interés
de conocer de cerca la revolución cubana.
Y que ese mismo año, cuando regresaban
de Brasil, en octubre, la visitaron por segunda
¡y última vez!
Con
el poeta chileno Pablo Neruda ocurrió lo
mismo. También con Francoise Sagan y otros.
Gabriel García Márquez fue la única
excepción. Llegó a Cuba a principios
de enero de 1959, corriendo, sin pasaporte, creyendo,
según dijo, que Cuba y Venezuela eran un
mismo país. Llegó para quedarse.
|
|