| Por
Teresa Fernandez Dones cubana exiliada
residente en Puerto Rico escritora y poetisa.
Cuba
tiene una muy larga historia de movimientos obreros.
Los tabacaleros fueron los primeros que se enfrentaron
a España, incluso antes de los gritos de
independencia cubanos, ya que eran una clase obrera
culta porque habían introducido algo único:
el llamado “lector de tabaqueria”, quien era un
trabajador más, cuyo trabajo consistía
en leer la prensa escrita de cada día en
alta voz a los obreros, así como lo mejor
de la literatura mundial de la época durante
la jornada de trabajo.
Pablo
Lafargue, un cubano nacido en Santiago de Cuba
en 1847, quien se hallaba en Europa por los años
1870, entra en contacto con amigos de Carlos Marx,
quienes se lo presentan, y de hecho Pablo Lafargue
se convierte en discípulo de Carlos Marx.
Esta amistad se intensifica, y Pablo Lafargue
se casa con una de las pocas hijas de Carlos Marx
que sobrevive, ya que la mayoría de los
hijos que tuvieron Carlos Marx y Jenny von Westfalem
o de Westfalia, murieron casi niños.
Pablo
Lafargue contaba con la confianza de Marx, y pronto
se convierte en un destacadísimo miembro
del Movimiento Socialista internacional a finales
del siglo XIX, funda el Partido obrero francés
en 1882, y se desarrolla como un cuadro del Socialismo
internacional, hasta que hace un pacto suicida
con su esposa, la hija de Marx, y ambos se suicidan,
lanzándose al río Sena, en París.
En
esta época, el Socialismo aún no
era leninista, es decir, no se había creado
el Comunismo Totalitario como hoy lo conocemos.
Todo estaba en ciernes, y había personas
con espíritu democrático dentro
del movimiento socialista internacional, como
Plejánov en Rusia, y sobre todo, Kauski
y Bakunin, en Alemania. Estos últimos van
a ser los herederos legítimos de Marx y
Engels, y son los dirigentes de los movimientos
que darán origen a la actual Socialdemocracia.
Pablo Lafargue también intervino en las
pugnas que hubo en España, entre bakunistas
y marxistas entre 1871 y 1872.
En
Cuba, el Partido Comunista lo fundan Carlos Baliño
y Julio Antonio Mella.
Carlos
Baliño era ya un hombre mayor cuando funda
el Partido con Mella. Antes de esto, Baliño
había participado con José Martí
en la Fundación del Partido Revolucionario
Cubano.
A Mella no lo asesinó Gerardo Machado -como
se dijo en Cuba durante 70 años-, sino
que fue su amante, la fotógrafa italiana
Tina Modotti, quien estaba al servicio de Stalin,
y era una espía, quien lo asesina, porque
Mella era un demócrata y no un comunista
totalitario como lo necesitaba Stalin para dirigir
en Cuba el Partido Comunista.
Es
decir, Mella no estaba “dentro de las concepciones”
de Stalin.
Como
parte de la Conspiración para llevar el
Partido Comunista cubano -de demócrata
a partido de corte stalinista-, llega a Cuba,
en la década de los años 30, un
judío-polaco, es decir, alguien de la misma
nacionalidad de Felix Yersyinski, quien era el
jefe de la entonces Policía política
creada por Lenin, más conocida como la
CHECA, con el objetivo de ”organizar” un Partido
Comunista “dócil” a Stalin.
Ese
judío- polaco se llamó FABIO GROBART,
y fue, desde entonces, un puntal del Stalinismo
en Cuba.
Fabio
Grobart fue miembro del Comité Central
del Partido Comunista de Cuba con Fidel Castro
a la cabeza, hasta que murió.
Al
Partido Comunista reorganizado a partir de que
llega Fabio Grobart a Cuba, se le llama Partido
Socialista Popular, más conocido por el
pueblo como “el PSP”, y es dirigido -desde su
fundación- por Blas Roca, seudónimo
utilizado para camuflagear al dirigente comunista
Francisco Calderío.
El Presidente del Partido lo era Juan Marinello.
Prácticamente
todos los miembros jóvenes de ese PSP,
fueron enviados a la antigua Union Sovietica,
-igual que hacen en Puerto Rico los independentistas
enviando sus gentes a Cuba para recibir su dosis
de veneno ideológico-, y de igual modo
aprovechándose entonces de que Cuba era
un país democrático e igualmente
aprovechándose del hecho de que ellos decían
“que eran un partido que seguía las reglas
del juego democrático”, igual que lo dicen
y hacen aqui en PR los independentistas.
Por supuesto que mentían descaradamente.
Joaquín
Ordoqui, miembro destacado del Comité Central
del Partido Socialista Popular cubano, estudió,
durante años, en la Academia “Frunze”,
de Moscú, una de las mejores Academias
militares del mundo, comparable con West Point
, pero con mayor tradición, ya que Rusia
es un país mucho más viejo que Estados
Unidos de América, y con mucha tradición
guerrera, pues ha estado guerreando durante toda
su historia.
A
propósito, hay que recordar que en 1812
los rusos derrotaron a Napoleón, quien
había reunido, para invadir a Rusia, al
mayor ejército que había hasta aquel
momento, compuesto por medio millón de
hombres, de los cuales sólo lograron sobrevivir
a esa campaña, unos 25 mil.
También
se sabe que Isidoro Malmierca, en Cuba, quien
pasará a ser el sustituto -como Ministro
de Relaciones Exteriores cuando “retiran” a Raúl
Roa-, fue graduado también del Instituto
de Relaciones Internacionales de Moscú.
Todo
esto, por supuesto, sucede antes de 1959, es decir,
antes de la Roboilusión.
Todos
los miembros del Comité Central del PSP
cubano viajaban a Moscú, y eran íntimos
amigos -tanto de Nikita Kruschov, como de Leonid
Brehznev ANTES de 1959, y son ellos los que le
abren a Fidel Castro las puertas de las armas,
las puertas de los cohetes, las del petróleo,
etc., ya que dijeron que “Castro era un buen muchacho”,
que en ruso se dice: “on jarochi parien”.
De
esta forma, todos esos comunistas –como siempre-,
en forma oportunista, y para ocupar altísimos
cargos en el gobierno de Fidel Castro, tales como
Blas Roca, Carlos Rafael Rodríguez, Isidoro
Malmierca, Joaquín Ordoqui, Fabio Grobart,
y un etcétera interminable, TRAICIONARON
AL MOVIMIENTO OBRERO CUBANO Y AL PSP de base,
que eran democráticos. Es decir, la base
de ese partido creyó las mentiras de sus
dirigentes.
Este
hecho está demostrado históricamente
con la existencia de la llamada por Castro, MICROFRACCION,
quienes de hecho se convierten en los primeros
disidentes al régimen castrista en los
años 1966-67. Aníbal Escalante y
un numeroso grupo de dirigentes del antiguo Partido
Socialista Popular, entre los que se halla Ricardo
Boffil, quien es uno de los fundadores del Movimiento
Disidente en Cuba junto a Gustavo y Sebastián
Arcos Bergnes, Elizardo Sánchez Santacruz,
etc. provienen de aquel PSP o del Movimiento 26
de julio.
Este
grupo, bautizado por Castro como “Microfracción
–socorrida táctica castrista para minimizar
contrarios- no acceptó la traición
de Blas Roca al entregarle a un dictador como
Fidel Castro, el Movimiento Obrero Cubano.
Todos esos comunistas demócratas fueron
presos en su mayoría, y todos fueron destituídos
por Fidel Castro y obligados a guardar prisión
domiciliaria so pena de ser fusilados, y no los
fusilaron para no buscarse problemas con la Comunidad
de Izquierda internacional que los reconocía
como dirigentes de izquierda democráticos.
Esta
es la forma en que Fidel Castro traicionó
también a los que lo ayudaron dentro del
Movimiento 26 de Julio así como a los comunistas
anteriores a él, quienes dentro de la izquierda
tenian ideas democráticas, no totalitarias,
y ésta es también la formula de
barrido mediante la cual Fidel Castro implanta
una dictadura totalitaria de corte stalinista
en el Caribe, basada en el culto a su personalidad,
es decir: CON EL, PARA EL, DE EL, Y POR EL.
Cuando
Fidel Castro grita: “Patria o Muerte”, lo que
quiere que se oiga es “YO, ó MUERTE”.
El
es el Todo. El es la Patria: el que no esta con
él, tiene la muerte asegurada.
Cuando
grita “Socialismo o Muerte” es lo mismo.
Y no miente, ya que para llevar a cabo toda esta
Doctrina de la Muerte en la que ha basado su Tiranía,
ha fusilado a 20,000 cubanos, ha metido presos
a miles de cubanos, ha obligado a morir en el
mayor cementerio del mundo –el Estrecho de la
Florida- a alrededor de 100,000 cubanos, ha mantenido
en la mayor miseria, en el mayor abandono y la
mayor marginación y discriminación
a muchos millones más que viven en Cuba,
y nos ha obligado a vivir en el Exilio a 2 millones
de cubanos, distribuídos por todo el orbe,
ya que hasta en el Aut Back de Australia, (el
desierto donde no viven ni los australianos, porque
ellos viven cerca del mar, en las costas), hasta
en el mismo Aut Back hay cubanos exiliados de
la sanguinaria y deleznable Tirania comunista
cubana.
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