
24
de mayo de 2005
Por:
MGuatyMarrero
Una
estatua llena de vigor y firmeza, con un rostro
que refleja serenidad, y seguridad en si mismo.
Cuba no está sola en su agonía,
Cristo está presente.
Construido con fondos gubernamentales en conjunto
con la Arquidiócesis de la Habana, la estatua
quedó instalada el 24 de diciembre de 1958.
El proceso de realización transcurrió
primero en Cuba, y después en Carrara,
provincia de Toscana (Italia).
La
maciza mole fue erigida en la colina de La Cabaña,
fortificación colonial que junto a las
fortalezas del Morro y de la Punta, constituyen
el conjunto de fortalezas coloniales más
extenso del continente americano.
El
Cristo se construyó con la intención
de reflejar la religiosidad del pueblo cubano,
como parte de sus raíces como nación.
El arribo al poder del actual régimen pocos
días después de la inauguración
del Cristo, alteró muchos valores espirituales,
el Cristo tiene un gran valor simbólico
en estos momentos de dictadura impía.
No se tiene acceso a él, ya que el gobierno
alega: "que el Cristo se encuentra enclavado
en zona militar".
Leyenda
La
leyenda cuenta que Fulgencio Batista ordena su
construcción después del fallido
atento de asalto a Palacio Presidencial, ocurrido
el 13 de Marzo de1957.
Se
dice que mientras se producía este asalto,
Martha -la esposa de Batista- rogó a Dios
por la vida de este prometiendo a cambio, si se
salvaba, que construiría en la Habana una
estatua semejante a la de Brasil.
La
artista Gilma Madera, ganó el concurso
para la construcción del Cristo en1956,
por lo tanto la leyenda es
falsa.
Construcción-
Gana
la artista Madera con un boceto sobre la figura
de Cristo, al que concibió como "hombre
y líder de su tiempo", según
declaró al boletín "Palabra
Nueva" de la Arquidiócesis de La Habana.
En el montaje, Madera fue ayudada por un equipo
de veinte marmolistas y cada fracción de
mármol fue atada con tensores de acero
a la estructura central. La figura de Jesús
aparece de pie, con una mano en el pecho y la
otra en alto en actitud de bendecir, mira hacia
la ciudad y tiene una altura de veinte metros
sobre la base de tres. Pesa 320 toneladas y está
compuesta por 67 piezas
Si
tomamos en consideración la explanada sobre
la colina donde está situada, su altura
se eleva a 51 metros sobre el nivel del mar, lo
que posibilita ver el Cristo de La Habana desde
diferentes puntos de la ciudad.
Conclusión
Nuestro
exilio sueña con regresar a nuestra amada
isla, y el día de la caída del maligno
sistema se acerca, cuando llegue ese día
nos podremos acercar y visitar al Cristo, y le
podremos brindar todo el respeto que dicha imagen
amerita en honor a lo que representa.
“Estaré
con ustedes todos los días hasta el fin
del mundo” (MT. 28, 20).
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de mayo de 2005- Cancún, México.